En una tarde que se recordará por su singularidad y éxito, dos médicos coordinadores del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) de Valencia se convirtieron en los inesperados protagonistas al asistir telefónicamente el nacimiento de dos niñas. Este relato no solo destaca la destreza y la calma de los profesionales involucrados sino también la importancia de la cooperación y la serenidad en momentos críticos.
La primera llamada de emergencia llegó al CICU a las 17:30 horas, cuando una pareja se dirigía al hospital y la futura madre rompió aguas en el coche. La rápida intervención de una médico coordinadora del CICU, quien guió al padre a través de una situación que podría haber sido abrumadora, resultó en un parto exitoso al lado de la carretera.
Apenas cuatro horas más tarde, un segundo aviso sacudió la rutina del CICU: otra mujer estaba de parto en su hogar en Valencia. Un médico coordinador, con la misma eficacia y tranquilidad, asistió al padre a través del móvil en manos libres, culminando en el nacimiento de otra niña sana.
En ambos casos, los equipos del SAMU llegaron a tiempo para realizar los procedimientos postnatales y asegurar que las madres y las recién nacidas fueran trasladadas a los hospitales correspondientes en buen estado de salud.
Estos dos incidentes subrayan la vital importancia de los servicios de emergencia y la capacitación de sus profesionales. La habilidad para mantener la calma bajo presión y proporcionar instrucciones claras y concisas puede hacer la diferencia entre la vida y la dificultad. Estos nacimientos no solo celebran la llegada de nuevas vidas sino también la competencia y la humanidad de quienes trabajan incansablemente detrás de escenas en los servicios de emergencia. Las familias involucradas y la comunidad de Valencia pueden sentirse seguras sabiendo que tienen héroes listos para asistir, incluso a través de la línea telefónica.