Un reciente estudio ha identificado que los primeros desbordamientos en Paiporta (Valencia) durante la dana del 29 de octubre fueron causados por los barrancos de l’Horteta y el Gallego, y no directamente por la rambla del Poyo, como se había pensado inicialmente. Esta investigación fue llevada a cabo por el Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA-UPV), bajo la dirección de los investigadores Félix Francés y Carles Beneyto, según informó la Universitat Politècnica de València (UPV).
La investigación, parte del Trabajo Fin de Máster de Jaime Alberto Cachay Melly, utilizó el modelo hidrológico distribuido TETIS, también desarrollado por el IIAMA UPV, para analizar el comportamiento de las cuencas de l’Horta Sud frente a lluvias torrenciales, incluyendo puntos estratégicos como los cruces de la autopista A-7 con los principales barrancos.
Félix Francés explicó que “se identificaron diferencias significativas entre las ramblas debido al tamaño de las cuencas y su relieve, lo que influye en la concentración y magnitud de los caudales”. Además, la distribución de la precipitación en tiempo y espacio fue crucial para la respuesta hidrológica de cada cuenca, siendo el barranco de Picassent el primero en inundarse el 29 de octubre por la tarde.
Gracias al modelo TETIS, se pudo reconstruir el hidrograma de la dana incluso en la rambla del Poyo, a pesar de que su estación de aforo dejó de funcionar durante el evento. El modelo, con una resolución de diez minutos, permitió estimar el caudal en diferentes puntos, proporcionando una visión detallada del comportamiento hidrológico de la zona.
Los resultados fueron validados mediante testimonios de ciudadanos recopilados por el servicio de emergencias 112, quienes informaron sobre el estado y desbordamiento de los barrancos. Esta combinación de datos fue fundamental para identificar las causas y la secuencia de desbordamientos en el área metropolitana del sur de Valencia.
El estudio destaca que las cuencas de l’Horta Sud responden rápidamente a las lluvias intensas debido a su relieve, suelos poco permeables y tamaño reducido. Este comportamiento, caracterizado por rápidos aumentos de caudal, las hace altamente sensibles a las danas y lluvias torrenciales otoñales propias del clima mediterráneo.
“Aunque muchos cauces permanecen secos la mayor parte del año, en menos de una hora pueden alcanzar caudales significativos, lo que resalta la importancia de anticiparse y reforzar los sistemas de alerta”, señaló Cachay Melly. La investigación subraya la necesidad de sistemas de alerta temprana y gestión preventiva del riesgo en municipios como Paiporta, Picassent o Catarroja.
“Los resultados proporcionan una base técnica sólida para diseñar sistemas de alerta temprana, gestionar el territorio y planificar medidas de emergencia ante lluvias extremas”, concluyó Beneyto.