### Noticia sobre el aislamiento de Xirivella por problemas de transporte público
La alcaldesa de Xirivella, Paqui Bartual, ha demandado soluciones inmediatas a la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible debido a la carencia de transporte público. Esta petición surge tras una reunión realizada con la Federación de Transportes de l’Horta Sud, donde se destacó el colapso que afecta a Xirivella y repercute directamente en sus más de 30.000 habitantes.
Incluso después de la implementación del nuevo contrato por parte de la Autoridad de Transporte Metropolitano de Valencia (ATMV) y las promesas de futuro para la línea C-3 de Renfe, Xirivella sigue siendo la localidad más afectada por la gestión ineficaz de las administraciones autonómicas y centrales.
En cuanto al servicio de autobuses, que depende de la ATMV y de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, llega a Xirivella completamente saturado. Dado que es la última parada antes de alcanzar Valencia, los autobuses llegan llenos y los habitantes de l’Horta Sud muchas veces no pueden acceder al transporte, viéndose obligados a esperar a otros vehículos.
La alcaldesa Bartual expresó que «esta situación crea un malestar profundo entre los usuarios que llegan tarde a sus trabajos y no comprenden cómo un trayecto de seis kilómetros puede llevar tanto tiempo». Bartual ha propuesto una línea exclusiva de conexión entre Xirivella y Valencia como solución, algo que ya ha transmitido a las personas responsables.
Además, se refirió al deterioro y mal funcionamiento del tren de cercanías de la línea C-3 de Renfe, cuya administración recae en el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Este servicio, que está casi en desuso, no reúne las condiciones de un transporte eficiente en términos de recorridos y frecuencias. Los usuarios deben hacer transbordos para llegar al centro de Valencia en un recorrido de menos de cinco kilómetros que lleva cerca de 30 minutos.
Bartual enfatiza que «los vecinos de Xirivella están cansados de soluciones temporales y promesas incumplidas. Como alcaldesa, mi deber es exigir un transporte público efectivo y del siglo XXI. Quiero que Xirivella crezca y genere oportunidades, y para ello necesitamos urgentemente mejores conexiones con la ciudad».