La tromba descargó más de 120 litros por metro cuadrado en apenas una hora, acompañada de granizo y rachas de viento de 101 km/h, y provocó inundaciones, derrumbes, caída de árboles y daños en los accesos al municipio castellonense
El municipio de Bejís, en la provincia de Castellón, trata de recuperar la normalidad después de la violenta tormenta que descargó este sábado sobre la localidad y dejó 186,2 litros por metro cuadrado en apenas dos horas y media. La intensidad de las precipitaciones llegó a ser torrencial, con 122,8 l/m² acumulados en una sola hora, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La tromba, acompañada además por granizo del tamaño de una nuez y fuertes rachas de viento, provocó inundaciones en bajos y dependencias municipales, daños en puentes, desprendimientos en caminos y carreteras y la caída de árboles.
“Estamos recuperando poco a poco la normalidad”, explicó este domingo la alcaldesa de Bejís, María José Madrid, quien reconoció que la intensidad de la tormenta llegó a hacerle temer inicialmente que el episodio pudiera adquirir unas dimensiones similares a las de una dana.
Índice de contenidos
Granizo del tamaño de una nuez y desagües desbordados
La tormenta comenzó con precipitaciones de menor intensidad, pero fue ganando fuerza rápidamente hasta convertirse en una auténtica tromba.
A la cantidad de agua caída se sumó el granizo, que según explicó la alcaldesa alcanzó aproximadamente el tamaño de una nuez. La acumulación de hielo terminó obstruyendo parte de los desagües del municipio, que tampoco pudieron absorber el enorme volumen de agua que bajaba por las calles.
Como consecuencia, varios bajos de viviendas resultaron inundados.
El agua también entró en el salón del Ayuntamiento de Bejís, mientras que en otro punto del municipio se produjo el derrumbe de la pared de una vivienda.
Daños en los puentes y carreteras de Bejís
El episodio dejó asimismo importantes afecciones en los accesos a la población.
Uno de los puentes quedó intransitable, mientras que por otro de los accesos se puede circular, aunque con precaución.
Los caminos de la zona también sufrieron las consecuencias de la tormenta debido a los derrumbes y la caída de árboles, lo que ha obligado a trabajar para recuperar progresivamente la movilidad y devolver el municipio a la normalidad.
Más de 120 litros en solo una hora
Los registros de Aemet reflejan la extraordinaria intensidad de la tormenta. El episodio estuvo especialmente focalizado entre Bejís, Torás y Teresa, en el interior de la provincia de Castellón.
Entre las 15:00 y las 17:30 horas, Bejís acumuló 186,2 litros por metro cuadrado.
El momento más intenso se produjo entre las 16:00 y las 17:00 horas, cuando se recogieron 122,8 litros por metro cuadrado en solo 60 minutos.
A la lluvia torrencial se añadió el viento. A las 16:20 horas se registró una racha de 101 kilómetros por hora, incrementando los efectos del temporal.
Torás supera los 140 litros por metro cuadrado
Bejís no fue el único municipio afectado por las fuertes tormentas.
En Torás, también en Castellón, se registraron acumulados de 142 litros por metro cuadrado. Las precipitaciones alcanzaron igualmente otras localidades del interior de la Comunitat Valenciana.
En Calles, en la provincia de Valencia, se contabilizaron 75,4 l/m²; en Sinarcas, 50 litros por metro cuadrado; y en El Toro, en Castellón, se alcanzaron los 47,2 l/m².
Casi 200 actuaciones de los bomberos en Valencia
El episodio tormentoso generó numerosas incidencias en otros puntos de la Comunitat Valenciana.
Solo en Valencia, los bomberos realizaron 192 actuaciones, entre ellas intervenciones por incendios provocados por rayos y servicios relacionados con fachadas y árboles afectados por el temporal.
Por su parte, los efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón tuvieron que intervenir en incendios rurales y forestales, además de atender otros cinco servicios relacionados directamente con las tormentas.
Mientras continúan los trabajos para reparar los desperfectos, Bejís intenta recuperar la normalidad tras unas horas en las que la lluvia torrencial, el granizo y el viento transformaron las calles y accesos del municipio y dejaron daños en viviendas e infraestructuras.