Bomberos compraron alimentos durante seguimiento indefinido en el barranco del Poyo
VALENCIA, 5 Abr. – La unidad de Bomberos Forestales que fue enviada a vigilar el barranco del Poyo el 29 de octubre, cuando una dana afectó a la provincia de Valencia, afirmó que adquirieron alimentos en un supermercado con la expectativa de que el seguimiento de la situación se extendería indefinidamente.
Según el Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos (SPPLB), han criticado los comentarios de José Miguel Basset, quien era el inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia en aquella época y ahora está jubilado. Basset había asociado la retirada de efectivos a las 14:30 horas de ese día, argumentando que el nivel del agua había bajado y los bomberos querían comer.
Las mismas fuentes explicaron que la unidad de Bomberos de Buñol fue movilizada para supervisar el barranco y que, después de las 14:00 horas, dejaron una unidad autobomba para continuar el seguimiento mientras una parte del equipo fue a un supermercado a comprar alimentos con la intención de volver y seguir con la tarea encomendada. El recibo de compra, fechado a las 14:23 horas en un establecimiento de Chiva, refuerza la idea de que esperaban permanecer indefinidamente en la zona.
Sin embargo, alrededor de las 15:00 horas, la Central de Bomberos del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, responsable del mando operativo de los Forestales, decidió retirar a la unidad del lugar. Las fuentes desconocen quién ordenó la retirada, pero insisten en que Basset era el máximo responsable del Consorcio.
Además, los representantes sindicales criticaron que el 29 de octubre “no se utilizaron todos los recursos del dispositivo”, mobilizándose “solo tres o cuatro” de las 28 unidades disponibles, incluidas las helitransportadas. También comentaron que se ordenó la retirada “de forma generalizada” de todas las unidades, excepto aquellas que estaban realizando rescates.