La barrera flotante instalada en el espigón del Tarajal, en Ceuta, ha registrado su primer incidente apenas 48 horas después de su instalación. Según ha trascendido, uno de los anclajes que sujetan la boya neumática al espigón se habría desprendido, aunque la red submarina continúa funcionando con normalidad.
Las imágenes difundidas durante la mañana muestran a varios operarios trabajando desde una embarcación para volver a fijar la estructura y evitar que la barrera pierda estabilidad.



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La red submarina continúa intacta
Desde la Delegación del Gobierno se ha trasladado que el problema afecta únicamente a uno de los puntos de sujeción de la boya flotante y que la red submarina permanece intacta, manteniendo su función.
Asimismo, se ha informado de que ya se trabaja en la reposición del anclaje para devolver a la infraestructura todas sus condiciones operativas.
Primeras dudas sobre el dispositivo
La incidencia se produce apenas dos días después de la puesta en marcha de esta barrera flotante, instalada como parte del refuerzo de las medidas de control en la frontera marítima de Ceuta.
Aunque por el momento se trata de una incidencia técnica puntual, el desprendimiento del anclaje ha generado interrogantes sobre el comportamiento del sistema ante las condiciones del mar y el uso continuado.
Los expertos llaman a la prudencia
Durante el análisis de la situación, algunos especialistas han recordado que los movimientos registrados en la frontera no siempre acaban materializándose y que, en ocasiones, pueden responder a maniobras de distracción.
Mientras tanto, las autoridades mantienen el dispositivo de vigilancia y continúan trabajando para que la barrera vuelva a quedar completamente asegurada en las próximas horas.