Título: Impacto de la huelga judicial en Valencia: “No avisan de nada y hemos perdido el tiempo”
El descontento entre los usuarios de los juzgados de Valencia es palpable. Numerosas personas se han dirigido a los tribunales solo para descubrir que están cerrados, y que los juicios o diligencias a las que estaban convocadas no pueden llevarse a cabo debido a la huelga de los jueces. Dos abogados de laboral, uno originario de Valencia y otro de Sevilla, describen la situación: “No nos informan de nada. Esta mañana me suspendieron un juicio en Castellón. He ido y regresado, y solo he perdido el tiempo. Si llamas para preguntar si el juicio se celebrará, no te dicen nada porque argumentan que si avisan, la huelga no tendría impacto”.
El juzgado de lo penal número 12 de Valencia no ha celebrado juicios y tampoco lo hará el jueves, ya que la magistrada ha notificado previamente a los gestores del juzgado que, de continuar la huelga, no comparecerá para llevar a cabo las audiencias.
Un funcionario del juzgado comenta: “Estamos informando a quienes llaman y preguntan”. La jueza instruyó que se avisara solo a quien consultara, sin hacer llamadas proactivas para informar a nadie. “Esta mañana llegó una abogada con su cliente, un acusado, desde Tavernes de la Valldigna y estaban molestos por la falta de aviso”, añade el tramitador.
El edificio judicial se encuentra prácticamente vacío, salvo por la sala de espera de la sala 18 de lo penal, donde se han congregado personas para al menos tres juicios pendientes, debido a que la fiscal no llegó hasta las 12 horas. A las 14, finalmente, se celebró un juicio previsto para las 10:15. Según los asistentes, la fiscal declaró que solo iba a llevar a cabo los casos más simples, dejando el resto para suspenderse. “Llamamos ayer y no nos informaron de nada. Esta mañana volví a llamar y tampoco obtuve respuesta”, se lamenta Ana Cal, abogada de uno de los afectados.
Cal también expone su frustración: “Coincidimos con las reivindicaciones de los jueces, pero la forma de tratar a los abogados es inaceptable. Siempre sentimos que el órgano judicial nos menosprecia”. Los abogados intentan prever posibles cancelaciones, aunque les resulta una tarea compleja.