El último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza revela que el 30,7 % de la población de la Comunitat Valenciana se encuentra en situación de vulnerabilidad económica y social, cinco puntos por encima de la media española. La pobreza infantil alcanza el 39,3 %, mientras que el riesgo de pobreza o exclusión afecta al 55,9 % de quienes viven de alquiler a precio de mercado.
La pobreza y la exclusión social continúan aumentando en la Comunitat Valenciana. Casi 1,7 millones de personas se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025, alrededor de 100.000 más que el año anterior, según los datos del XVI Informe El Estado de la Pobreza 2026, presentado el 15 de octubre por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN).
El estudio sitúa la tasa AROPE valenciana en el 30,7 %, frente al 29,9 % registrado en 2024.
El porcentaje supera en cinco puntos la media española, establecida en el 25,7 %.
Los datos muestran que la recuperación económica no está llegando de la misma manera a todos los hogares y que una parte significativa de la población continúa teniendo dificultades para afrontar los gastos básicos.
La vivienda, los bajos ingresos y la desigualdad económica aparecen entre los principales factores de vulnerabilidad.
Índice de contenidos
¿Qué significa que el 30,7 % de la población esté en riesgo de pobreza?
El indicador AROPE es una herramienta utilizada por la Unión Europea para medir el riesgo de pobreza o exclusión social.
No contabiliza exclusivamente a las personas que carecen de ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
Incluye tres situaciones: vivir en un hogar con ingresos inferiores al umbral de pobreza, sufrir carencia material y social severa o residir en un hogar con una intensidad laboral muy baja.
Basta con encontrarse en una de estas circunstancias para formar parte del indicador.
Por tanto, la cifra de 1,7 millones de valencianos no significa que todas esas personas vivan en situación de pobreza extrema.
Sin embargo, sí evidencia que casi uno de cada tres habitantes de la Comunitat Valenciana presenta algún factor importante de vulnerabilidad económica o social.
Más de 1,4 millones de personas están por debajo del umbral de pobreza
El informe distingue entre el riesgo general de pobreza o exclusión y la tasa específica de pobreza económica.
En este segundo indicador, la situación valenciana también ha empeorado.
El 26 % de la población, más de 1,4 millones de personas, vive en hogares con ingresos inferiores al umbral oficial de pobreza.
La tasa aumenta 1,2 puntos porcentuales respecto al año anterior y supera en 6,5 puntos la media española, situada en el 19,5 %.
El umbral de referencia está establecido en 12.220 euros anuales por unidad de consumo, aproximadamente 1.018 euros mensuales.
Esta cantidad corresponde a una unidad de consumo equivalente; el umbral aplicable a una familia varía según el número de adultos y menores que integren el hogar.
El informe también recoge una situación especialmente preocupante: la pobreza severa afecta al 11,8 % de la población valenciana.
Este indicador utiliza un umbral económico más bajo, equivalente a 679 euros mensuales por unidad de consumo.
La Comunitat Valenciana presenta el porcentaje más elevado de España en esta categoría, 3,8 puntos por encima de la media estatal.
La pobreza infantil alcanza al 39,3 % de los menores
Uno de los datos más preocupantes afecta a los niños y adolescentes.
Según EAPN, el 39,3 % de los menores residentes en la Comunitat Valenciana se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
Esto significa que prácticamente cuatro de cada diez menores viven en hogares que presentan alguna de las situaciones de vulnerabilidad contempladas por el indicador AROPE.
La situación también afecta especialmente a los jóvenes.
Entre las personas de 18 a 29 años, el porcentaje alcanza el 31,8 %.
En los hogares con menores económicamente dependientes, la tasa se sitúa en el 35 %.
Las diferencias también aparecen al analizar la situación laboral.
Entre las personas desempleadas, el riesgo de pobreza o exclusión alcanza el 61,1 %, mientras que entre quienes tienen alguna discapacidad se sitúa en el 36,4 %.
El informe confirma asimismo una diferencia por sexo: el 31,9 % de las mujeres está en riesgo de pobreza o exclusión social.
Vivir de alquiler multiplica la vulnerabilidad económica
La vivienda ocupa un lugar destacado en las conclusiones del informe.
El dato es especialmente significativo: el 55,9 % de las personas que viven de alquiler a precio de mercado se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
No significa que todos los inquilinos sean pobres ni que el alquiler sea la única causa de su situación, pero sí muestra una relación importante entre el régimen de tenencia de la vivienda y la vulnerabilidad económica.
El estudio también refleja cómo ha cambiado el acceso a la vivienda durante los últimos años.
En 2008, el 82,7 % de los valencianos residía en una vivienda en propiedad. En 2025, ese porcentaje había descendido al 74 %.
En el mismo periodo, la proporción de personas que viven de alquiler pasó del 10,5 % al 21 %.
El precio de compra de la vivienda aumentó un 67,4 % entre 2015 y 2025.
Por su parte, los alquileres de los nuevos contratos se encarecieron un 48,9 % entre 2015 y 2024, según el indicador oficial utilizado por EAPN.
Este incremento de los precios ha coincidido con un crecimiento mucho más moderado de la capacidad económica de numerosos hogares.
Las familias pobres destinan el 36,5 % de sus ingresos a la vivienda
La diferencia en el esfuerzo económico necesario para mantener una vivienda resulta especialmente reveladora.
Según el informe, el conjunto de la población valenciana destina de media el 17,7 % de sus ingresos a los gastos de vivienda.
Sin embargo, entre las personas que se encuentran en situación de pobreza, ese porcentaje asciende hasta el 36,5 %.
Es decir, los hogares pobres dedican proporcionalmente más del doble de sus ingresos a mantener su alojamiento.
Además, el 8,5 % de la población valenciana soporta unos gastos de vivienda superiores al 40 % de su renta disponible.
Esta circunstancia reduce los recursos que quedan para otros gastos esenciales, como alimentación, electricidad, transporte, medicamentos o educación.
El problema adquiere especial importancia entre las familias con ingresos reducidos, porque los gastos relacionados con la vivienda tienen un carácter difícilmente prescindible.
La Comunitat Valenciana registra la mayor desigualdad de ingresos de España
El informe también examina cómo se distribuyen los ingresos entre los diferentes grupos de población.
Según el indicador S80/S20, la renta acumulada del 20 % más rico de la población valenciana es 5,8 veces superior a la del 20 % más pobre.
La media española se sitúa en 5,2.
Esto convierte a la Comunitat Valenciana en la autonomía con el valor más elevado de desigualdad según este indicador.
La diferencia resulta todavía mayor si se compara el 10 % de la población con más ingresos con el 10 % que dispone de menos recursos.
En ese caso, la renta del grupo más rico multiplica por 11,3 la del más pobre.
Este último indicador ha empeorado respecto al año anterior y también en comparación con 2008.
Los valencianos tienen una renta media inferior a la española
Otra de las causas señaladas por EAPN está relacionada con la evolución de los ingresos.
La renta media anual por persona en la Comunitat Valenciana se sitúa en 14.017 euros.
En el conjunto de España alcanza los 15.620 euros.
La diferencia es de 1.603 euros al año.
Aunque la renta nominal valenciana ha aumentado desde 2008, el estudio advierte de que buena parte de ese crecimiento ha quedado absorbido por la inflación.
Cuando se descuenta el incremento del coste de la vida, la renta media real apenas ha aumentado 293 euros desde 2008, expresados a precios de aquel año.
Esto ayuda a explicar por qué la mejora de determinados indicadores económicos no se traduce necesariamente en una recuperación equivalente del poder adquisitivo de las familias.
Algunos indicadores mejoran pese al aumento de la pobreza
El informe también recoge evoluciones positivas.
La carencia material y social severa ha descendido hasta el 6,9 % de la población, lo que equivale a unas 375.000 personas.
Este indicador mejora 2,2 puntos porcentuales respecto al año anterior.
También disminuye la proporción de personas que no pueden mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno, aunque todavía afecta al 14,6 % de la población.
Por su parte, el porcentaje de quienes no pueden permitirse una semana de vacaciones fuera de casa se sitúa en el 33,9 %.
La baja intensidad de empleo en los hogares también ha descendido hasta el 7,9 %.
Estos datos muestran que la evolución social no es uniforme: algunos indicadores de privación material y empleo mejoran, mientras aumenta la proporción de personas con ingresos inferiores al umbral de pobreza.
Las prestaciones sociales evitan que la pobreza alcance al 46,6 %
EAPN también analiza el efecto de las transferencias sociales.
Según sus cálculos, si no existieran las ayudas y prestaciones públicas, la tasa de pobreza en la Comunitat Valenciana alcanzaría el 46,6 %.
Con el conjunto actual de transferencias, el indicador se sitúa en el 26 %.
La diferencia es de 20,6 puntos porcentuales.
Entre los mecanismos de protección figuran las pensiones, prestaciones por desempleo, ayudas familiares, Ingreso Mínimo Vital y Renta Valenciana de Inclusión.
La entidad destaca que la implantación del Ingreso Mínimo Vital no ha supuesto la desaparición de la Renta Valenciana de Inclusión, sino que ambos sistemas han coexistido.
Sin embargo, también señala dificultades para acceder a las ayudas.
En el caso del Ingreso Mínimo Vital, EAPN recoge una tasa estimada de no acceso del 59 % entre los potenciales beneficiarios.
Es decir, una parte importante de las personas que podrían reunir las condiciones para percibir la prestación no llega a recibirla.
EAPN reclama medidas estructurales frente a la pobreza
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza considera necesario reforzar las políticas públicas destinadas a garantizar ingresos suficientes y mejorar el acceso a la vivienda.
Entre sus propuestas figuran ampliar el parque público de alquiler social, reforzar la protección ante situaciones de exclusión residencial y desarrollar medidas específicas contra la pobreza infantil.
También propone consolidar los sistemas de garantía de ingresos y mejorar el acceso efectivo a las prestaciones existentes.
EAPN plantea que cualquier mejora futura de la financiación autonómica debería traducirse en políticas orientadas a reducir la pobreza y la desigualdad.
Se trata de propuestas formuladas por la organización social a partir de los resultados de su investigación.
Una realidad que afecta a casi uno de cada tres valencianos
Los datos publicados en octubre de 2026 muestran una situación compleja.
Aunque determinados indicadores relacionados con la privación material y el empleo presentan mejoras, el riesgo general de pobreza o exclusión social continúa aumentando.
La Comunitat Valenciana tiene una renta media inferior a la española, una tasa de pobreza económica considerablemente superior y uno de los mayores niveles de desigualdad del país.
La vivienda constituye uno de los principales puntos de presión para los hogares más vulnerables, especialmente aquellos que dependen del alquiler a precio de mercado.
Pero el problema también afecta a niños, jóvenes, personas desempleadas y hogares con dificultades para mantener ingresos estables.
Casi 1,7 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social constituyen una cifra que va más allá de las estadísticas. Refleja las dificultades económicas que afronta una parte considerable de la sociedad valenciana y plantea el desafío de conseguir que la mejora económica se traduzca también en mejores condiciones de vida para la población.
Documentación y fuentes
EAPN Comunitat Valenciana — El riesgo de pobreza y exclusión social aumenta en 2025 y afecta a casi 1,7 millones de personas (15 de octubre de 2026).
EAPN España — XVI Informe El Estado de la Pobreza 2026.
Instituto Nacional de Estadística — Encuesta de Condiciones de Vida.







