Vehículos atrapados por la dana permanecen en los barrancos tras siete meses
Han pasado meses desde que las pilas de coches destrozados y escombros, resultado de la riada del 29 de octubre, se convirtieron en un símbolo trágico en la historia de la Comunidad Valenciana. La mayoría de los vehículos afectados por la dana han sido retirados de las calles y solares para ser llevados a desguaces de todo el país. Sin embargo, aún persisten problemas, ya que algunos vehículos arrastrados durante la catástrofe permanecen en los cauces de algunos barrancos sin haber sido retirados.
La cuestión de la competencia para la retirada de estos coches siniestrados generó tensiones entre el Gobierno central y la Generalitat al inicio del proceso de recuperación. Un recorrido por las ramblas y barrancos afectados el 29 de octubre revela que el problema sigue presente, pues casi siete meses después, algunos turismos aún se encuentran en esta situación, especialmente en los alrededores del barranco del Poyo. Imágenes recientes confirman la presencia de estos vehículos abandonados en la rambla de Chiva.
Inicialmente, la Conselleria de Medio Ambiente autorizó aumentar la capacidad de los desguaces de la Comunidad Valenciana mediante una resolución del 31 de octubre, apenas dos días después de la catástrofe, con el fin de facilitar la gestión urgente de los vehículos siniestrados. Sin embargo, era necesario que el Gobierno aprobara una norma para considerar a estos coches como residuos municipales. No fue hasta un mes después que el Ejecutivo promulgó un decreto que permitió el traslado rápido de los vehículos a los centros de tratamiento autorizados.
El Decreto-ley 8/2024, emitido el 28 de noviembre, introdujo medidas complementarias para el plan de reconstrucción del Gobierno, estableciendo que las diferentes administraciones serían responsables de la retirada y depósito de los vehículos destrozados, según su ubicación. La norma incluía los cauces como áreas de las que debía retirarse la chatarra.
La cuestión de cuál administración debe encargarse de limpiar los lechos de ríos, barrancos y ramblas ha recaído en el Ministerio de Transición Ecológica (Miteco), que explica en su sitio web que el dominio público hidráulico abarca los cauces de corrientes naturales, entre otros, y que en el caso de la Comunidad Valenciana, la competencia corresponde a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).
Medio Ambiente estima que, junto con los ayuntamientos —responsables según el decreto gubernamental de retirar los vehículos—, ya se han trasladado 130,000 vehículos a desguaces en todo el país.