### Problemas persistentes en el centro de salud Campanar II de Valencia
El nuevo centro de salud Campanar II, ubicado en el recinto del antiguo hospital La Fe de Valencia, ha estado enfrentando dificultades desde su inauguración hace menos de un mes. Inicialmente, las largas filas de pacientes eran la principal preocupación, pero ahora las quejas se centran en el sistema de citas. Ni la aplicación ni la página web de Sanidad permiten solicitar consultas con personal de enfermería, matronas u otros profesionales que no sean médicos.
Esta limitación obliga a los pacientes a pedir citas médicas incluso cuando no necesitan atención de un facultativo. Una vez en el centro de salud, intentan ser atendidos por el profesional adecuado. Esta situación llena las agendas de los médicos de familia rápidamente, lo que complica aún más el acceso a citas con el personal adecuado.
Desde su traslado al nuevo complejo sanitario, las agendas han enfrentado dificultades, generando que los médicos se encuentren con más de 40 pacientes citados diariamente, pese a que algunos buscan asistencia de enfermería. Los huecos que podrían utilizarse para citas médicas efectivas se desperdician, lo cual impide que aquellos que necesitan atención médica obtengan una cita.
No obstante, el sistema ha implementado la reserva de ciertos espacios para citas en el mismo día, liberados cada mañana, permitiendo urgencias sin una larga espera. Al inicio del mes, tras la unificación de los ambulatorios de Tendetes y Just Ramírez, las colas ocupaban la calle debido a la alta afluencia de público, situación que se atribuyó a un “efecto llamada” temporal.
Aunque se ha reforzado la atención administrativa para enfrentar las avalanchas de gente, con un total de nueve profesionales entre mostrador y llamadas telefónicas, el problema persiste. La incapacidad de gestionar citas electrónicamente obliga a los pacientes a acudir presencialmente al mostrador del centro de salud para solicitarlas, situación agravada tras las vacaciones de Semana Santa, cuando muchos desean confirmar su médico asignado tras las recientes modificaciones. Esta combinación de factores alimenta la tensión asistencial en Campanar II.