Compromís y PSPV lamentan la postura de Catalá ante la ZBE: “Nunca ha tenido intención de negociar”
Los grupos de oposición en el Ayuntamiento de Valencia, Compromís y PSPV-PSOE, expresaron su descontento ante lo que denominan “el muro” impuesto por la alcaldesa María José Catalá (PP) y su equipo en relación con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad. Según los portavoces de las formaciones, Papi Robles y Borja Sanjuán, esta actitud impide avanzar en un acuerdo para aprobar la ordenanza necesaria que permitiría implementar restricciones al tráfico y reducir la contaminación.
Después de reunirse con María José Broseta, presidenta de la Federació d’Associacions de Veïnals de la ciudad, para tratar sobre la ZBE, los representantes políticos criticaron la falta de consenso evidenciada en el pleno extraordinario del lunes. En él, el PP, junto con Vox, rechazó la propuesta conjunta de la oposición sobre la ZBE.
Papi Robles destacó que “ante la iniciativa de la oposición, Catalá ha levantado un muro que costará salud y 150 millones de euros” debido a la posible devolución de fondos europeos asociados a la ZBE que no se hagan efectivos. Además, tanto Robles como Sanjuán alertaron sobre el impacto económico de no implementar la ZBE, que se traduciría en un aumento del 60% en el costo del bonobús a partir de enero.
Robles criticó el “inmovilismo de la alcaldesa”, señalando que no se están tomando medidas para reducir la contaminación, contraviniendo la normativa europea, y evidenció un “grave problema de salud” para los residentes. Afirmó que la actitud de Catalá se debe a un deseo de “mantener el poder” en el Ayuntamiento y la Generalitat.
Por su parte, Sanjuán exigió la “dimisión inmediata” del concejal de Movilidad, Jesús Carbonell (PP), y responsabilizó a Catalá de una posible pérdida de 150 millones de euros y el aumento en las tarifas del transporte público. También criticó la “falta de respeto” de la alcaldesa por no dialogar ni con la federación vecinal ni con los partidos.
Sanjuán argumentó que la negativa de Catalá se debe a que no quiere enemistarse con Vox, su socio político, a fin de mantener su aspiración a la Generalitat, destacando las consecuencias millonarias para los valencianos. Finalmente, acusó a Catalá de intentar desviar la responsabilidad de la falta de un acuerdo sobre la ZBE.