Valencia, 14 de octubre. La vicepresidenta primera y consellera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, así como portavoz del Consell, Susana Camarero, aclaró que, aunque era de conocimiento general la alerta hidrológica decretada por la Generalitat el 29 de octubre para los municipios de la cuenca del río Magro, esta situación “nada tiene que ver” con las “consecuencias de la lluvia acontecidas durante la tarde”.
Durante una comparecencia, Camarero se refirió al vídeo del 29 de octubre, emitido recientemente por RTVE, en el cual el president de la Generalitat, Carlos Mazón, confirmó la activación de una alerta hidrológica. La portavoz explicó que la alerta fue decretada en respuesta a un aviso de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) debido a un aumento del caudal del barranco del Poyo, alcanzando más de 200 metros cúbicos, por lo que era “obvio que era más que conocida”.
Camarero informó que el Consell comunicó la alerta a los alcaldes de los municipios afectados para que decidieran sus acciones. Mientras que algunos convocaron a sus Cecopales, otros no. Aunque la alerta estuvo vigente durante el día, la CHJ envió actualizaciones informando sobre la disminución del caudal, llegando a 28 metros cúbicos al mediodía, cifra que subió a 1.686 metros cúbicos a las 18:45 horas.
Camarero resaltó que la alerta hidrológica no se relaciona con los eventos de la tarde, en los que las lluvias intensas y la confluencia de cabeceras causaron una riada durante la tarde.
En cuanto a la decisión de la jueza de no incorporar al procedimiento las entrevistas recientes de Mazón, Camarero afirmó que el Consell no comenta ni valora las decisiones judiciales. Aunque, señaló que, según declaraciones de responsables de agencias estatales, se discutió el posible riesgo de la presa de Forata, no del barranco del Poyo, durante la reunión del Cecopi del 29 de octubre.
Por otro lado, al ser consultada sobre las declaraciones de técnicos de Emergencias que mencionan que la alerta se emitió tanto para Forata como para el Poyo, defendió que el Consell basa su actuación en declaraciones judiciales publicadas y no toma partido sobre versiones de técnicos o políticos.
Finalmente, al ser preguntada sobre la indignación de las asociaciones de víctimas por las declaraciones de Mazón, reafirmó su empatía y respeto hacia las víctimas, absteniéndose de comentar sobre sus opiniones.