Una mujer ha aceptado una condena de un año de prisión por la muerte de Maikel, un perro que falleció tras permanecer varios días atado en una terraza tipo solárium en Torrevieja durante una ola de calor en agosto de 2022.
La acusada también ha aceptado cuatro años de inhabilitación para trabajar con animales, tenerlos o convivir con ellos en su domicilio.
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El perro murió tras sufrir un golpe de calor
Según el escrito de acusación presentado por PACMA y la FAADA, el animal permaneció atado durante varios días consecutivos en una terraza expuesta al sol y a las altas temperaturas.
Las organizaciones denunciantes sostienen que el perro sufrió un grave golpe de calor que terminó provocándole hemorragias orgánicas y finalmente la muerte.
Las imágenes del estado en el que se encontraba el animal generaron una fuerte indignación en redes sociales y entre colectivos animalistas.
Acuerdo judicial antes del juicio
El caso se resolvió mediante una sentencia de conformidad después de que las partes alcanzaran un acuerdo antes del juicio previsto en el tribunal de instancia de Orihuela.
Inicialmente, las acusaciones particulares solicitaban una pena de 18 meses de prisión.
Sin embargo, tras varias semanas de negociaciones, se pactó finalmente una condena de un año de cárcel y la inhabilitación durante cuatro años.
La condena de prisión quedará suspendida
Al no superar los dos años de prisión y carecer presuntamente de antecedentes penales, la pena de cárcel quedará suspendida y la condenada no tendrá que ingresar en prisión salvo incumplimiento de las condiciones judiciales.
Las organizaciones animalistas consideran que el acuerdo alcanzado es “insuficiente”, aunque lo califican también como un paso importante en la persecución penal del maltrato animal.
PACMA y FAADA piden denunciar los casos de abandono
Tras conocerse la sentencia, tanto PACMA como FAADA han insistido en la necesidad de denunciar cualquier situación de abandono, negligencia o sufrimiento animal para evitar tragedias similares.
Las entidades recuerdan además el peligro extremo que suponen las altas temperaturas para los animales durante el verano, especialmente cuando permanecen atados o sin acceso a agua y sombra.
El maltrato animal, cada vez más perseguido
Casos como el de Maikel han contribuido a aumentar la presión social y judicial contra el maltrato animal en España.
En los últimos años se han endurecido las penas relacionadas con el abandono y la muerte de animales domésticos, especialmente en situaciones de extrema negligencia o sufrimiento prolongado.