Para los corredores que se están preparando para competiciones de corta o larga distancia, o para los que simplemente les gusta practicar el deporte del ‘running’ con regularidad, deben prestar atención al cuidado de los pies. Aitana López, experta en podología deportiva, desde la clínica del pie en Valencia , nos deja unos consejos sobre la forma en que debemos realizar nuestros cuidamos del pie para lograr el mejor rendimiento en las actividades deportivas y evitar daños que nos impidan entrenar o lograr nuestros objetivos. Ya seas novato o experto, además de evitar lesiones, el cuidado de los pies es importante.
Se recomienda no olvidar algunas reglas básicas antes de correr. Lo primero que debemos hacer es tomar las precauciones necesarias ante el aumento de consultas sobre lesiones, como consecuencia de la práctica deportiva doméstica con la pandemia. Por lo que se aconseja no reanudar la vuelta a las pistas sin el asesoramiento de un profesional. Además, nunca se debe hacer de forma brusca o con calzado inadecuado.
Coger las zapatillas, empezar a correr y tratar de volver a alcanzar alcanzar la meta no es suficiente. Recuerde, que la práctica del ‘running’ mal hecha puede afectar seriamente a los pies. Por eso, debes cuidar tus pies antes, durante y después de realizar este deporte. Si ya has empezado a adentrarte en el mundo de los corredores, sigue los pasos a continuación.
Calzado adecuado . El calzado, sobre todo a la hora de correr, es un factor clave para cuidar tus pies. Por tanto, es importante comprobar el estado del mismo antes de salir y comprobar si están deformados y si ajustan bien. Los profesionales de la podología explican que el material de la suela, y el material de los zapatos más modernos, tiende a deformarse con la cantidad de kilómetros.
Las zapatillas fabricadas hoy, con suelas de espuma, poliuretano o materiales de alta tecnología, tienen mayor amortiguación, ligereza y retroalimentación de energía. En general, muchos expertos recomiendan que si eres un corredor ocasional, actualices tus zapatillas de correr cada dos años; si eres un corredor regular, actualízalas una vez al año; si eres profesional, actualízalas cada seis meses una vez.
Los zapatos deben ser adecuados para la persona, el terreno sobre el que correr y la actividad a realizar. Además, al comprar un par de zapatillas adecuadas, lo mejor es seguir el diagnóstico médico de un podólogo. Es importante ir a la tienda conociendo nuestro pie, por ejemplo por si necesita una plantilla. A mediano plazo, una mala elección de calzado puede ser fatal. Si un pie funciona de manera diferente al otro, su pelvis se torcerá y la torsión pélvica se moverá hacia la parte inferior de la espalda. Es por eso que las personas que corren al día siguiente tienen dolor lumbar.
Revisión. Antes de empezar a correr deberías realizar un análisis de tus pies. Además de diagnosticar y prevenir problemas en los pies que pueden afectar a los ejercicios de los mismos, también te permite saber si tus pies están realmente preparados para el exceso de trabajo.
Una inspección inicial no solo afectará al buen estado de los pies, sino que determinar el nivel de fuerza física de cada persona con el fin de hacer el entrenamiento más efectivo y avanzar más rápido y eficazmente. Y lo que es más importante, puede detectar una posible arritmia o una cardiopatía congénita o reumática de forma precoz y evitar riesgos innecesarios provocados por la actividad física.
De vuelta en los pies, debes prestar atención a las uñas. Si tienes las uñas largas, o si no sabes cómo cortarte las uñas, lo ideal es consultar con un podólogo, si necesitas un tratamiento más profesional, te proporcionará la guía de pedicura y la guía de indicaciones correctas.
Regreso a las pistas. Existe un mandamiento que todo corredor debe observar estrictamente antes de dar el primer paso y comenzar a correr. calentar. Los expertos lo repiten una y otra vez ya que beneficiará la salud de tus pies y evitará lesiones futuras.
Además, con el regreso a la nueva normalidad y tras unos días de cuarentena, se recomienda un entrenamiento progresivo, los pies se ablandarán y sufrirán limitaciones por la falta de ejercicio físico. La situación ideal es caminar al principio según el estado físico de cada persona. El entrenamiento de recuperación debe realizarse poco a poco. Los principiantes deben tener en cuenta que no deben comenzar en el nivel o la distancia de antes del aislamiento. Deben comenzar por debajo de estos parámetros y aumentar gradualmente. Este método es aplicable incluso si ha recibido entrenamiento deportivo como sentadillas, saltos o estocadas en casa.
Si has aumentado o perdido peso durante la pandemia, debes dedicar más tiempo. Si tienes sobrepeso, sus articulaciones y músculos soportarán más carga. Si adelgazas, es probable que hayas perdido masa muscular, por lo que debes empezar a correr despacio.
Lo mejor es hacer el primer ejercicio sobre una superficie plana y de tierra porque puede proporcionar una mayor amortiguación. Además, si siente alguna molestia, debe detenerse. Continuar haciendo ejercicio puede derivar en lesiones.
Para finalizar. Quítate las zapatillas y la ropa en la entrada de casa para mantener las precauciones por Covid o usar un desinfectante en las suelas de sus zapatos. No olvides lavarte las manos con cuidado o ducharse directamente después de entrar por la puerta. Después se recomienda hidratar adecuadamente los pies.