El conseller de Educación, Cultura, Universidades y Ocupación de la Generalitat Valenciana, José Antonio Rovira Jover, defendió este lunes en el Congreso su decisión de regresar a casa la tarde de la gota fría (dana). Según Rovira, el Gobierno central no proporcionó suficiente información y generó una “falsa tranquilidad”, motivo que lo llevó a dejar su puesto.
Su postura, que parece esquivar la responsabilidad de la Administración autonómica, ha sido criticada durante la comisión de investigación. Se le recordó que el Consell ya tenía conocimiento de la alerta roja desde la mañana y que varios centros universitarios y educativos cerraron como precaución. Algunos parlamentarios lo acusaron de “mentir” y “vacilar” al Parlamento.
Durante la comparecencia, Rovira explicó que el 29 de octubre de 2024 no era el máximo responsable de la seguridad de los centros educativos, ya que su Consellería no gestiona la apertura y cierre de estos. “Yo soy responsable de todo el personal que trabaja en la Consellería”, aseguró, subrayando que no tiene competencias en emergencias.
Rovira relató que estuvo en el Consell a primera hora del 29 de octubre, pero no recordaba que la consellera de Emergencias, Salomé Pradas, hubiera informado sobre rescates en curso ni sobre la alerta hidrológica por el río Magro y el barranco del Poyo a las 11:40 horas, calificándolo como “una alerta roja más”.
Cuestionado sobre por qué no advirtió a los centros educativos, como hizo la vicepresidenta Susana Camarero a centros de día y residencias, Rovira indicó que en su Consellería la información se transmite a través de la web. Añadió que a partir del día 30 se contactó con los centros educativos para recopilar información sobre los daños y brindar apoyo emocional.
El conseller justificó sus acciones argumentando que la información era “escasa” y que tanto la delegada del Gobierno en Valencia, a quien señaló como la máxima responsable de la emergencia, como la Confederación Hidrográfica del Júcar, les transmitieron “una falsa tranquilidad”. Por este motivo, se dirigió a Alicante en coche oficial alrededor de las 13 horas “por cuestiones personales y familiares”, aclarando que hubiera actuado diferente de haber tenido información adecuada.
Finalmente, cuando se le preguntó si había ofrecido disculpas al director de Cheste, fallecido mientras resguardaba su instituto, Rovira afirmó que la Consellería ya lo había hecho y que estaba esperando que el Gobierno hiciera lo mismo.