El exdirector cuestiona la imparcialidad del juez y las actuaciones de la UDEF y defiende la autenticidad de la obra de Rueda adquirida por el IVAM
El juicio a la exdirectora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) Consuelo Ciscar por un presunto fraude millonario con la adquisición de reproducciones de obras del fallecido escultor Gerardo Rueda comenzó este martes en el Juzgado de Valencia con peticiones de informes y anulación.
En concreto, el Ministerio Público ha requerido un informe pericial para conocer el valor de dos obras originales de Rueda que se encuentran en el IVAM y determinar el coste; mientras que el abogado de Ciscar ha hablado de la “parcialidad” del juez de instrucción y de la nulidad del procedimiento.
El abogado ha cuestionado la recopilación de ciertos documentos informáticos por parte de la UDEF. Ha aludido a la alteración de la cadena de custodia y a una copia “clonada” con una selección de la información a criterio del ordenador del centro cultural.
Se trata de la pieza 2 de lo que se conoce como el caso IVAM en el que, junto a Ciscar, se acusa al exdirector económico administrativo del museo Juan Carlos Lledó, y al hijo y heredero del artista, José Luis Rueda.
La exdirectora general del IVAM Consuelo Ciscar defendió este martes la “autenticidad, legalidad y validez” de las obras de Gerardo Rueda que el museo valenciano compró al hijastro del escultor madrileño por más de tres millones de euros, y aseguró que “nunca” nadie ha cuestionado la autenticidad de este tipo de obras póstumas.
La Fiscalía exige provisionalmente para Ciscar la pena de seis años de prisión y una multa de 144.000 euros por un delito continuo de prevaricación administrativa, falsedad en documento oficial cometida por funcionarios públicos y malversación de fondos públicos en su modalidad agravada.
Por Lledó pide cinco años y seis meses de prisión y una multa de 63.000 euros; y para Rueda, cinco años por un delito de malversación de fondos. Además, solicita una indemnización por el IVAM de 3,4 millones de euros
Compra de obras de Gerardo Rueda
La trama gira en torno a un presunto fraude perpetrado por la entonces cúpula directiva del IVAM -dirigida por Ciscar, esposa del exministro de Solidaridad con el PP, Rafael Blasco, condenado en el caso Cooperación- mediante la compra, con cargo a fondos públicos, de 58 reproducciones de obras de Gerardo Rueda.
Estas creaciones fueron compradas, junto a 40 más por el mismo escultor, fallecido en 1996, al precio de obras de arte originales “contraviniendo con ello lo suscrito en los contratos y enriqueciéndose con ello ilícitamente” José Luis Rueda por un importe de 2,9 millones de euros, sostiene el juez instructor.
Una cantidad que hay que suman a los 512.524 euros pagados por el IVAM a una fundación privada para fundir 44 de las obras. Además, algunas de estas piezas fueron promocionadas “indebidamente” con exposiciones organizadas y financiadas por el propio IVAM, y en las que se ha producido la intervención directa del hijo de Gerardo Rueda, para “encubrir y difundir el engaño”, con un desembolso añadido de casi 720.000 euros.
La pieza principal del procedimiento, centrada en presuntas irregularidades de Ciscar para impulsar la carrera artística del hijo, Rafael Blasco, conocido como Rablaci, finalizó en septiembre con una conformidad. Ciscar reconoció que malversó y aceptó la sentencia de un año y medio de prisión, frente a los 12 que le pidieron. Por lo tanto, ya tiene antecedentes penales.