En el Parque Natural de la Puebla de San Miguel se han talado numerosos pinos adultos y de gran tamaño, hecho que han criticado los conservacionistas de Acció Ecologista Agro. La mayoría de ellos son pinos negrales (Pinus nigra), una variedad que es autóctona del sur de Europa, y que si bien es un poco más exigente que el carrasco, otra especie que crece en España, puede acabar formando pinares con facilidad.
Precisamente los conservacionistas han denunciado la acción ante la Dirección General de Medio natural e Impacto Ambiental, puesto que en otros lugares naturales de la Comunidad Valenciana, como en Vistabella del Maestrat, el pino negral es un árbol que crece sin problemas, compartiendo hábitat con el roble valenciano (Quercus faginea).
¿Cuáles son las características de los pinos?
El pino es un árbol de tipo conífera, perennifolio y con un tronco que tiende a torcerse con la edad. Las hojas son aciculares, es decir, largas y finas, de color verde que se van cayendo a lo largo de todo el año al mismo tiempo que van brotando nuevas. De este modo, la planta se ve siempre verde, un motivo por el que se suele cultivar mucho en los jardines.
Sus raíces pueden superar los diez metros de largo, y además son muy fuertes. Si hay tuberías cerca o el pavimento del suelo no está bien hecho, es habitual que causen roturas o grietas. Por este motivo, a la hora de plantarlo en un terreno es importante que se elija de manera correcta el área donde va a estar, ya que le cuesta superar los trasplantes.
¿Cómo es la raíz de un pino?
El crecimiento de las raíces del pino va a variar dependiendo de la variedad que se trate, puesto que, por ejemplo, el pino carrasco tiene un desarrollo más compacto que el pino silvestre (Pinussylvestris). Pero todas ellas tienen una raíz principal que crece hacia abajo, y luego otrassecundarias que crecen en sentido horizontal.
Estas últimas son las que se encargan de buscar agua, de modo que si encuentran tuberías a menos de diez metros se pueden meter en ellas y atascarlas.
¿Dónde crecen los pinos?
Existen unas 110 variedades de pinos, siendo muchas de ellas originarias del hemisferio norte, aunque en el Sur también los encontraremos en países como Brasil o Chile. En general, son coníferas que crecen en los bosques templados, pero hay algunos que prefieren climas más suaves, como el pino carrasco (Pinus haleepnsis) o pino piñonero (Pinus pinea). Estos, de hecho, crecen a baja altitud sobre el nivel del mar, a menudo incluso se encuentran a pocos pasos del agua.
Pero lo que todos necesitan es una exposición al sol de manera directa. El impacto de los rayos solares sobre sus acículas estimula su crecimiento y su desarrollo, haciendo que ganen altura de año en año. Dependiendo de otros factores, como las temperaturas o las precipitaciones, este ritmo de crecimiento será mayor o menor. Así, las especies más norteñas, como el pino ruso (Pinus sibirica), que vive en los montes Urales a una altitud de entre 1000 y 2400 msnm, solo puede crecer unas semanas al año.
¿Qué necesita para vivir un pino?
Además de sol directo y espacio suficiente para crecer, es importante que la tierra tenga una buena capacidad de drenaje. Y es que el pino teme el encharcamiento. Por ello, durante el tiempo que se cultive en maceta se debe de plantar en una que tenga agujeros por los que pueda salir el agua, y que una vez que se vaya a poner en el suelo nos aseguremos antes de que drena rápido. Si no fuera así, entonces habría que mezclar la tierra con algún sustrato como la perlita o el pómice a partes iguales.
Pero si el suelo es de buena calidad y el clima es apropiado para él, solo habrá que regarlo durante los primeros doce meses, ya que a partir del segundo año habrá crecido y enraizado lo suficiente para vivir sin que nadie lo cuide, como hacían los pinos negrales