La polémica por la acampada docente en la plaza de la Mare de Déu ha abierto un nuevo choque institucional entre el Ayuntamiento de Valencia y la Delegación del Gobierno sobre quién debe asumir la responsabilidad de actuar ante la ocupación del espacio público.
Desde la Delegación del Gobierno sostienen que:
- se trata de una ocupación de vía pública;
- y que, por tanto, la competencia corresponde a la Policía Local y al Ayuntamiento.
Sin embargo, el consistorio valenciano mantiene justo la posición contraria.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, aseguró este martes que:
“No es competencia nuestra porque no es una acampada de turistas ni se ampara bajo ninguna ordenanza municipal”.
Según la dirigente popular, la protesta:
- tiene carácter reivindicativo;
- está vinculada al derecho de manifestación;
- y, en consecuencia, debe ser gestionada por el Gobierno central a través de la Policía Nacional.
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Catalá pide una reunión urgente






Ante la proximidad de los actos del Corpus Christi, la alcaldesa ha solicitado una reunión urgente con la Delegación del Gobierno para coordinar la situación y garantizar que las celebraciones puedan desarrollarse con normalidad.
“Hay toda una programación que debería desarrollarse con absoluta normalidad”, declaró Catalá ante los medios de comunicación.
La alcaldesa insistió además en que:
“La Delegación del Gobierno es la competente”.
La Policía Nacional, en el centro del conflicto
Catalá pidió expresamente que la Policía Nacional continúe trabajando con los organizadores de la protesta para evitar incidentes y hacer compatible:
- el derecho a la manifestación;
- y la celebración de los actos religiosos y culturales previstos para los próximos días.
El Ayuntamiento asegura que colaborará:
“en todo lo que sea necesario”.
La tensión llega al corazón histórico de Valencia
La acampada docente se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto educativo valenciano, que ya suma cuatro semanas de huelga indefinida y protestas continuas.
La plaza de la Mare de Déu, uno de los enclaves más emblemáticos y sensibles del centro histórico de Valencia, permanece ocupada por tiendas de campaña y concentraciones de docentes.
La situación ha generado:
- debate político;
- preocupación institucional;
- malestar entre algunos ciudadanos;
- y división de opiniones entre vecinos y visitantes.
Mientras los sindicatos mantienen la presión sobre la Conselleria de Educación, el Ayuntamiento intenta evitar que el conflicto altere el desarrollo del Corpus Christi en una edición especialmente simbólica por el 700 aniversario de la festividad.