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La Policía ha intervenido 644 armas y detenido a siete personas tras una investigación que comenzó siguiendo paquetes enviados desde la Comunitat Valenciana con identidades falsas
Un paquete enviado desde Benidorm acabó siendo una de las pistas que condujeron a la Policía Nacional hasta un enorme arsenal clandestino oculto en un trastero de Girona. La operación ha terminado con 644 armas de fuego intervenidas, 220 de ellas modificadas, miles de cartuchos, silenciadores y cargadores, además de siete personas detenidas.
El material tendría un valor aproximado de cinco millones de euros en el mercado negro y, según los investigadores, estaba destinado principalmente a organizaciones relacionadas con el narcotráfico y grupos especializados en secuestros.
Todo empezó con paquetes sospechosos enviados desde la Comunitat Valenciana
La investigación comenzó a principios de este año cuando los agentes detectaron numerosos paquetes enviados desde diferentes puntos de la Comunitat Valenciana.
Había un patrón que llamó la atención de los investigadores: los envíos presentaban características similares en peso y apariencia y se realizaban utilizando diferentes identidades ficticias o suplantadas.
La Comunitat Valenciana acabó apareciendo como uno de los principales centros de operaciones de la organización, junto con Badajoz y Huesca.
Una pistola y un subfusil viajaban desde Benidorm
El 11 de junio, la Policía interceptó uno de los paquetes.
Había salido de Benidorm y tenía como destino una empresa de paquetería de Badajoz relacionada con la recepción de otros envíos de características similares.
Cuando los agentes comprobaron su contenido encontraron una pistola, un subfusil, un silenciador y un cargador de tambor de alta capacidad.
A partir de esa intervención se identificó en Badajoz a tres personas relacionadas con la recepción del paquete y se intervinieron ocho armas largas, dos silenciadores y abundante munición.
La investigación llegó después a Valencia
Los agentes siguieron reconstruyendo la red hasta identificar a un presunto intermediario en Valencia.
El hombre fue localizado el 29 de junio. Los investigadores le intervinieron un rifle, una pistola semiautomática, otra pistola que había pertenecido al Ejército alemán, una mira telescópica y munición de distintos calibres.
Las pesquisas terminaron apuntando hacia Girona, donde se encontraba el presunto principal proveedor de las armas.
Un trastero escondía el taller clandestino
Según la investigación policial, el responsable de transformar las armas era un experto armero con conocimientos adquiridos durante su paso por el Ejército ruso.
Los agentes sostienen que modificaba armas para convertirlas en armas capaces de utilizar munición real y que también fabricaba munición recargada.
El gran hallazgo llegó en un trastero de Figueres, que presuntamente funcionaba como taller clandestino.
Los investigadores llegaron hasta allí después de interceptar otro paquete que tenía como destino Alzira. Dentro viajaba un subfusil con el número de serie borrado dirigido a una identidad suplantada.
644 armas y siete detenidos
El registro permitió sacar a la luz la verdadera dimensión de la organización: 644 armas de fuego, 220 de ellas modificadas, además de munición, cargadores y silenciadores.
Entre el material aparecieron dos subfusiles con los números de serie eliminados y un rifle con mira que, según las primeras averiguaciones, había sido robado en Valencia.
La operación suma hasta el momento siete detenidos, aunque el caso no está cerrado. Los investigadores continúan trabajando dentro y fuera de España para reconstruir el origen y recorrido de las armas y determinar quiénes iban a ser sus destinatarios finales.




