El juicio por las inversiones inmobiliarias en México conecta con uno de los episodios más duros de la crisis financiera valenciana: Bancaja terminó integrada en BFA-Bankia, que recibió 22.424 millones de euros de apoyo público, mientras Banco de Valencia necesitó 5.498 millones de capital
Más de una década después de la desaparición de Bancaja y Banco de Valencia, la Audiencia Nacional vuelve a poner el foco sobre algunas de las operaciones realizadas antes del hundimiento de dos de las principales instituciones financieras valencianas. El juicio por el proyecto Grand Coral investiga un quebranto que la Fiscalía cifra en alrededor de 750 millones de euros derivado de inversiones y préstamos relacionados con desarrollos inmobiliarios en México. Y sí: las entidades implicadas en aquellas operaciones terminaron posteriormente dentro de procesos que requirieron miles de millones de euros de apoyo público.
La relación, sin embargo, requiere una precisión fundamental: no puede afirmarse que los 750 millones perdidos en Grand Coral fueran directamente pagados por los contribuyentes a través del rescate.
Lo que sí está documentado es que aquellas pérdidas se produjeron, según la acusación, en Bancaja y Banco de Valencia antes de su caída y que ambas entidades acabarían después afectadas por procesos de reestructuración y recapitalización con dinero público.
Un agujero de alrededor de 750 millones
El caso Grand Coral se remonta a operaciones realizadas principalmente entre 2005 y 2009.
Bancaja y Banco de Valencia financiaron un enorme proyecto turístico e inmobiliario en México promovido por el grupo Grand Coral.
La investigación judicial comenzó después de una denuncia presentada por Bankia Habitat a finales de 2013.
Según la Fiscalía Anticorrupción, los responsables de las entidades habrían favorecido de manera «sistemática e injustificada» a determinados empresarios vinculados al proyecto, haciendo que Bancaja y Banco de Valencia asumieran en la práctica buena parte del riesgo financiero.
Los préstamos acumulados concedidos al Grupo Grand Coral superaron los 1.768 millones de dólares.
La Fiscalía calcula que el perjuicio patrimonial y económico sufrido por Bancaja y Banco de Valencia ronda los 750 millones de euros.
Terrenos baratos que terminaban vendidos mucho más caros
El funcionamiento descrito por Anticorrupción resulta especialmente relevante.
Según el escrito de acusación, el intermediario Juan Poch localizaba terrenos en México y concertaba opciones o promesas de compraventa a precios reducidos.
Posteriormente, esos derechos o participaciones terminaban siendo adquiridos por el Grupo Grand Coral a precios muy superiores mediante diferentes operaciones societarias.
Y el dinero necesario procedía, en buena medida, de la financiación facilitada por Bancaja y Banco de Valencia.
La Fiscalía sostiene que se utilizaron comisiones de gestión ficticias, opciones de compra y primas de emisión, además de un entramado de sociedades matrices en Holanda y filiales mexicanas.
138,8 millones de dólares de plusvalía
Uno de los episodios investigados resulta especialmente llamativo.
Las operaciones conocidas como Zacatón y Piedras Bolas habrían generado una plusvalía considerada injustificada de 138,8 millones de dólares, sufragada por Bancaja y Banco de Valencia.
Parte de esos fondos habría terminado posteriormente en cuentas de Andorra.
La investigación también señala estructuras o movimientos relacionados con Suiza, Panamá y Anguilla, en el Caribe.
Anticorrupción considera que Bancaja y Banco de Valencia actuaron de facto como socios capitalistas del proyecto privado, asumiendo prácticamente todo el riesgo mediante préstamos que la acusación considera abusivos, algunos sin tasaciones reales suficientes y otros de libre disposición.
Y después llegó la crisis de Bancaja
Mientras se desarrollaban aquellas operaciones, el sistema financiero español comenzaba a acercarse a la mayor crisis de su historia reciente.
Bancaja terminaría integrándose en Banco Financiero y de Ahorros (BFA) junto a Caja Madrid y las cajas de Ávila, Segovia, La Rioja, Canarias y Laietana.
De esa operación nació Bankia.
La situación financiera del grupo terminó requiriendo una intervención pública de enorme magnitud.
Según las cifras oficiales del FROB, los apoyos financieros en forma de capital concedidos a BFA-Bankia alcanzaron los 22.424 millones de euros.
De ellos, 4.465 millones correspondieron a participaciones preferentes convertibles desembolsadas en 2010 y otros 17.959 millones fueron aportados en 2012.
Bancaja, por tanto, acabó dentro del grupo que protagonizó el mayor rescate individual de la crisis financiera española.
¿Y Banco de Valencia?
Su historia siguió un camino diferente, aunque estaba estrechamente relacionada con Bancaja.
Banco de Valencia estaba controlado por la caja valenciana y también terminó necesitando una intervención pública.
El FROB cifra actualmente en 5.498 millones de euros las ayudas aportadas a Banco de Valencia mediante acciones, participaciones preferentes o instrumentos convertibles.
A ello hay que añadir 371 millones de euros correspondientes a esquemas de protección de activos y garantías contabilizados por el FROB.
En diciembre de 2012 se aprobó una inyección de 4.500 millones de euros que permitió recapitalizar la entidad antes de culminar su resolución. El FROB pasó a controlar el 99,89% del capital de Banco de Valencia.
Los activos especialmente deteriorados fueron transferidos a la Sareb por un valor de 1.962 millones de euros.
Banco de Valencia terminaría finalmente integrado en CaixaBank.
22.424 millones por un lado y 5.498 por otro
Las cifras permiten comprender la dimensión de lo sucedido.
El FROB registra 22.424 millones de euros de apoyo en capital a BFA-Bankia, grupo en el que quedó integrada Bancaja, y otros 5.498 millones a Banco de Valencia.
Eso no significa que puedan sumarse ambas cantidades y atribuirlas a Bancaja ni mucho menos al caso Grand Coral.
BFA-Bankia estaba formado por siete cajas diferentes, y sus problemas financieros fueron mucho más amplios que las operaciones mexicanas investigadas ahora.
Del mismo modo, Banco de Valencia acumulaba otros activos deteriorados y problemas de solvencia que llevaron a su intervención.
¿Cuánto dinero se ha recuperado?
Aquí existe un dato actualizado especialmente relevante.
A 30 de junio de 2026, el FROB contabiliza 1.722 millones de euros ya recuperados directamente de BFA-Bankia mediante dividendos.
Pero eso no significa que el resto esté definitivamente perdido.
Tras la fusión de Bankia y CaixaBank, BFA mantiene actualmente una participación del 18,1% de CaixaBank, cuyo valor pertenece indirectamente al Estado a través del FROB.
Las cuentas del FROB correspondientes a 2025 estimaban en 15.467 millones de euros el valor recuperable de BFA: 5.512 millones de patrimonio neto más 9.955 millones de plusvalías latentes de su participación en CaixaBank. A ello se añaden otros 489 millones contabilizados entre intereses y otras recuperaciones.
Por eso todavía no puede calcularse la factura definitiva de BFA-Bankia: dependerá del valor al que el Estado termine vendiendo su participación en CaixaBank.
En cambio, la tabla actual del FROB no contabiliza recuperaciones de los 5.498 millones de capital aportados a Banco de Valencia.
Grand Coral llega finalmente a juicio
Más de diez años después de iniciarse la investigación, el caso ha llegado esta semana a la Audiencia Nacional.
Inicialmente había 48 personas procesadas, entre ellas antiguos responsables de Bancaja y Banco de Valencia, empresarios e intermediarios relacionados con las inversiones mexicanas.
Entre ellos figuraba también el expresidente de Bancaja y expresidente de la Generalitat José Luis Olivas, que murió en noviembre de 2025 y, por tanto, ya no forma parte del procedimiento.
El juicio ha comenzado además con un giro importante.
El antiguo consejero delegado de Banco de Valencia Domingo Parra, el exdirector general de Bancaja Aurelio Izquierdo y los empresarios Juan Vicente Ferri Guardiola y José Salvador Baldó Llorens han alcanzado acuerdos de conformidad y han reconocido los hechos objeto de esos acuerdos.
Una veintena de antiguos consejeros queda fuera del caso
Este martes 15 de septiembre, el procedimiento experimentó otro cambio sustancial.
La Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado retiraron las acusaciones contra una veintena de antiguos consejeros no ejecutivos de Bancaja y Banco de Valencia.
La decisión se produjo después de que los cuatro principales acusados que han alcanzado acuerdos manifestaran que aquellos consejeros no conocían los detalles concretos de las operaciones y préstamos investigados.
Por tanto, tampoco sería correcto atribuir colectivamente a toda la antigua dirección o a todos los consejeros de las entidades la responsabilidad por Grand Coral.
El juicio continúa para determinar las responsabilidades de quienes permanecen acusados.
De las inversiones en México al dinero público
Quince años después de la gran crisis bancaria, Grand Coral permite reconstruir una parte de la historia que precedió a la desaparición de dos nombres históricos de las finanzas valencianas.
Entre 2005 y 2009, Bancaja y Banco de Valencia participaron en una operación mexicana que, según Anticorrupción, terminó ocasionando un perjuicio próximo a 750 millones de euros.
Pocos años después, Banco de Valencia tuvo que ser recapitalizado con miles de millones de euros públicos y Bancaja desapareció dentro de BFA-Bankia, que protagonizó una intervención pública todavía mayor.
No existe una equivalencia contable que permita decir que los contribuyentes pagaron directamente los 750 millones de Grand Coral.
Pero tampoco son historias independientes.
Grand Coral forma parte de las operaciones realizadas durante los años anteriores al hundimiento de unas entidades que posteriormente necesitaron enormes cantidades de recursos públicos para evitar una quiebra desordenada.
Y ahora, cuando el juicio comienza finalmente en la Audiencia Nacional, aquellas inversiones realizadas en las playas mexicanas vuelven a colocar sobre la mesa una pregunta que permaneció durante años detrás de la crisis financiera valenciana:
qué ocurrió dentro de Bancaja y Banco de Valencia antes de que llegara el rescate.






