El Col·legi Oficial d’Educadores i Educadors Socials de la Comunitat Valenciana ha denunciado la agresión sufrida por una educadora social de la Fundació Antonio Moreno mientras trabajaba con menores en Borriana.
Según ha explicado la entidad profesional, la trabajadora estaba buscando a un adolescente que había abandonado el centro sin permiso cuando fue atacada con un arma blanca en un brazo.
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El colegio profesional alerta de la “precariedad” del sector
El COEESCV ha asegurado que este caso vuelve a evidenciar:
- La falta de recursos suficientes.
- La precariedad de medios.
- Las condiciones de riesgo con las que trabajan muchos profesionales del ámbito social.
La organización advierte de que la violencia contra trabajadores sociales y educadores “no es un hecho aislado”, sino el reflejo de “un sistema tensionado y desbordado”.
Reclaman más seguridad y refuerzo de plantillas
Tras la agresión, el colegio profesional ha reclamado medidas urgentes para mejorar la protección de los trabajadores del sector.
Entre las principales demandas destacan:
- Refuerzo de plantillas.
- Ratios adecuadas.
- Protocolos reales de seguridad.
- Más recursos para atención a infancia y adolescencia.
Además, insisten en que las agresiones “no pueden normalizarse como parte del trabajo”.
Un problema creciente en el sector social
El colectivo recuerda que la violencia en servicios sociales y recursos de atención a menores sigue aumentando.
Según el Informe Estatal sobre Violencia y Desprotección en el Sector Social 2025:
- El 50% de los profesionales ha sufrido agresiones verbales.
- El 25% amenazas.
- El 10% agresiones físicas.
El caso ha vuelto a abrir el debate sobre la seguridad de los profesionales que trabajan en recursos sociales, especialmente en ámbitos vinculados a menores y situaciones de alta vulnerabilidad.