La Semana Santa Marinera de Valencia es una de las celebraciones más distintivas de España. Durante quince días, el distrito Marítimo se impregna de devoción y recogimiento, concluyendo con la alegre celebración del Domingo de Resurrección. Las calles de Valencia se llenan de imágenes religiosas en los hogares, espectáculos de fuegos artificiales y figuras de Cristo en la playa, compartiendo espacio con turistas. Los actos de esta festividad, organizados por la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera, incluyen procesiones y diversas actividades religiosas a lo largo de todos estos días.
El programa comienza el Jueves, 10 de abril, con la procesión «El Paso Solidario» a las 18:30 horas en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario. El viernes 11 de abril, conocido como Viernes de Dolor, se realizan varios traslados y misas en las parroquias de Santa María del Mar y Nuestra Señora de los Ángeles.
Durante el fin de semana previo a la Semana Santa, el Sábado de Pasión, se llevan a cabo actos como la Eucaristía de Presentación de la Real Hermandad de la Flagelación del Señor y la Procesión de las Plegarias.
El Domingo de Ramos, el 13 de abril, las parroquias organizan procesiones con la Bendición de Palmas y Ramos, incluyendo representaciones de personajes bíblicos y traslados de imágenes religiosas por diferentes rutas.
La Semana Santa continúa con una serie de actividades y procesiones especiales hasta el Viernes Santo, día en que las imágenes de los Cristos son llevadas a la playa para rezar una oración en memoria de los marineros fallecidos. El día concluye con una procesión general del Santo Entierro.
El Sábado de Gloria, el 19 de abril, el día se llena de alegría, anticipando la Resurrección que se celebra con una procesión en la madrugada y una Vigilia Pascual en varias parroquias. Finalmente, el tradicional desfile del Domingo de Resurrección culmina con la alegría y el colorido característicos de esta fiesta, sellando el fin de las celebraciones hasta el próximo año.
Así, la Semana Santa Marinera de Valencia se convierte en un reflejo de devoción y tradición, atrayendo tanto a locales como a visitantes que desean vivir esta experiencia única en las calles del distrito Marítimo.