Un estudio del grupo de investigación ÁTROPOS, especializado en la cultura de la muerte de la Universitat de Valencia, ha revelado que las víctimas de la erupción de Pompeya vestían prendas de lana pesada, como túnicas y mantos, tanto en el interior como en el exterior de sus viviendas. El análisis de catorce calcos de la antigua ciudad sugiere que las condiciones ambientales en agosto del 79 d.C., cuando ocurrió la devastadora erupción que sepultó Pompeya, podrían haber diferido notablemente de lo que se esperaba para la temporada de verano.
Descubren que las víctimas de Pompeya usaban ropa de lana, revelando un clima más frío durante la erupción