La responsable de una guardería de Algemesí ha sido detenida por la Policía Nacional como presunta autora de maltrato habitual a menores y de un delito continuado de vejaciones injustas, según han confirmado fuentes de la investigación. La mujer, de 55 años, está siendo investigada por supuestos episodios reiterados de violencia física y psicológica contra niños de entre nueve meses y tres años.
La detención se produjo el pasado viernes por agentes del grupo UFAM de la comisaría de Alzira-Algemesí, especializada en la atención a familias y mujeres. Aunque la investigada ha quedado en libertad provisional, el juzgado ha impuesto medidas cautelares muy restrictivas para proteger a los menores.
Vídeos grabados por el personal, clave en la investigación
La investigación judicial, que instruye el juzgado de Alzira, se ha apoyado de manera decisiva en vídeos grabados por trabajadoras del propio centro, situado en la calle Albalat de Algemesí. Según las pesquisas, las imágenes muestran presuntos comportamientos como zarandeos, golpes, vejaciones verbales y encierros en estancias sin supervisión.
A raíz de estos hechos, el procedimiento se ha abierto por maltrato habitual a menores de edad y vejaciones injustas continuadas, tal y como han detallado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
Prohibición de acercarse a menores y de ejercer cualquier trabajo con niños
El juez ha decretado varias medidas cautelares mientras dure la instrucción del caso:
- Prohibición de acercarse o comunicarse con los menores matriculados en la guardería.
- Prohibición de acudir al centro infantil.
- Prohibición de ejercer cualquier actividad laboral, remunerada o no, relacionada con menores.
Estas medidas han sido comunicadas a las fuerzas de seguridad para garantizar la protección efectiva de los niños que asistían al centro.
La guardería, cerrada tras la detención
Fuentes municipales han confirmado que la guardería permanece cerrada desde la detención de su responsable y que sus perfiles en redes sociales han sido desactivados. El Ayuntamiento sigue de cerca la evolución del caso, mientras las familias afectadas reciben información por parte de las autoridades.
Un vecino del edificio donde se ubica el centro ha reconocido ante las cámaras que en algunas ocasiones se escuchaban gritos dirigidos a los menores, aunque asegura que nunca imaginó la gravedad de los hechos ahora investigados.
La causa continúa abierta y no se descartan nuevas diligencias conforme avance la investigación judicial.