Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, ha sido arrestado en Oslo apenas dos días antes del inicio de su juicio, en el que se enfrenta a 38 acusaciones penales que incluyen violaciones, agresiones, amenazas y delitos relacionados con drogas y alteración del orden público.
La policía noruega confirmó que la detención se produjo el domingo por la noche y que, además de los cargos ya conocidos, Høiby ha sido imputado de nuevo por agresión corporal, amenazas con arma blanca y quebrantamiento de una orden de alejamiento. Por este motivo, las autoridades han solicitado prisión preventiva de cuatro semanas, al considerar que existe riesgo de reincidencia.
Un caso de extrema gravedad
Según la acusación, el joven, de 29 años y sin estatus oficial dentro de la Casa Real, está investigado por:
- Cuatro presuntas violaciones cometidas contra distintas parejas mientras dormían.
- Seis delitos de conducta sexual vejatoria.
- Agresiones físicas, amenazas, posesión de drogas, daños materiales y alteración del orden público y del tráfico.
El fiscal del caso, Sturla Henriksbø, ya advirtió en verano de que se trata de “hechos extremadamente graves que pueden destruir vidas”, con penas que podrían alcanzar hasta diez años de prisión.
La lista de delitos no ha dejado de crecer. Cuando fue imputado por primera vez en junio, acumulaba una veintena de cargos. En agosto ya eran 32 y, tras nuevos interrogatorios y registros, la cifra ha ascendido a 38 acusaciones.
Un proceso judicial bajo máxima atención mediática
El juicio, que comenzará esta misma semana, contará con restricciones parciales en la declaración de testigos y en la difusión de pruebas, una decisión que ha provocado protestas de medios noruegos e internacionales. Más de 200 periodistas se han acreditado para seguir el proceso.
Entre las víctimas figuran varias exparejas del acusado, incluidas personas conocidas del ámbito mediático y cultural noruego. El propio Høiby solo ha reconocido algunos delitos de violencia y amenazas, además de un antiguo caso de transporte de marihuana.
Silencio de la Casa Real
Ni la princesa Mette-Marit ni el príncipe heredero Haakon de Noruega acudirán a los tribunales. Tampoco se prevén declaraciones oficiales durante el juicio. Haakon se limitó recientemente a expresar su comprensión hacia las víctimas, aunque subrayó que Høiby “sigue siendo una parte importante de la familia”.
El caso ha sacudido a la monarquía noruega y ha reavivado el debate público sobre la responsabilidad institucional y el impacto de los escándalos judiciales en la imagen de la Casa Real, especialmente tras revelarse detalles incómodos del pasado entorno personal de la princesa Mette-Marit.
Mientras tanto, Noruega asiste con expectación a un juicio que puede convertirse en uno de los más mediáticos y delicados de la historia reciente del país