La Policía Local de Vila-real ha denunciado a dos ciclistas después de que ambos se negaran a someterse a las pruebas de detección de alcohol requeridas por los agentes durante una actuación policial en el municipio de la Plana Baixa.
Los agentes recuerdan que la normativa de tráfico obliga también a los usuarios de bicicletas a realizar estos controles cuando sean requeridos, igual que ocurre con cualquier otro conductor.
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Los ciclistas también están obligados a realizar el test
Aunque muchas personas desconocen esta obligación, la legislación española considera a los ciclistas conductores a efectos del Reglamento General de Circulación.
Por este motivo, cuando un agente solicita la realización de una prueba de alcoholemia o de detección de drogas, el ciclista está obligado a colaborar y someterse al control en las mismas condiciones que un conductor de automóvil o motocicleta.
Negarse supone una infracción
La negativa a realizar la prueba constituye una infracción y puede derivar en sanciones administrativas, además de otras medidas complementarias adoptadas por los agentes actuantes.
En el caso ocurrido en Vila-real, la Policía Local procedió además a la inmovilización de las bicicletas utilizadas por los dos denunciados.
Seguridad vial también sobre dos ruedas
Desde la Policía Local recuerdan que los controles de alcohol y drogas tienen como principal objetivo garantizar la seguridad vial y reducir el riesgo de accidentes.
Aunque las consecuencias de un siniestro en bicicleta suelen ser diferentes a las de un vehículo a motor, el consumo de alcohol también afecta a la capacidad de reacción, el equilibrio, la percepción del riesgo y la toma de decisiones del ciclista.
¿Pueden multar a un ciclista por dar positivo?
Sí. Los ciclistas pueden ser sancionados administrativamente si superan las tasas de alcohol permitidas durante la conducción.
Actualmente, los límites son los mismos que para el resto de conductores:
- 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado con carácter general.
- 0,15 miligramos para conductores noveles y profesionales.
Además, la negativa a realizar las pruebas puede conllevar sanciones económicas superiores a las previstas por un simple positivo administrativo.
Un recordatorio para todos los usuarios de la vía
La actuación de Vila-real sirve para recordar que las normas de circulación no distinguen entre quienes se desplazan en coche, motocicleta, patinete o bicicleta cuando se trata de garantizar la seguridad en la vía pública.
Circular bajo los efectos del alcohol o negarse a colaborar en un control puede tener consecuencias legales y aumentar considerablemente el riesgo de accidente, tanto para el propio ciclista como para el resto de usuarios de la carretera.