.
Una intervención de The Photographer, el enigmático creador valenciano conocido como MRBT62, muestra hasta dónde puede llegar el arte urbano. Su figura del hombre con sombrero y cámara lleva más de una década apareciendo en los rincones más inesperados de València.
Un hombre con sombrero se introduce en el agua bajo un puente. Avanza por el cauce hasta alcanzar uno de los pilares de hormigón y coloca sobre su superficie una figura de colores rojo, negro y blanco. No hay público, inauguración ni ceremonia. Solo una intervención artística que podría desaparecer en cualquier momento.
La escena aparece en una serie de fotografías difundidas por la cuenta de Instagram Valencia Viva Walks, que atribuye la obra a MRBT62, conocido artísticamente como The Photographer.
Las imágenes muestran el proceso de colocación de su característico personaje: un hombre oculto tras una cámara fotográfica, con un sombrero que impide reconocer su rostro.
Aunque no se ha podido confirmar la ubicación exacta del puente ni cuándo se realizó la intervención, la secuencia ilustra una de las características fundamentales de su trabajo: llevar el arte a espacios poco convencionales, incluso cuando hacerlo exige un esfuerzo físico considerable.
Índice de contenidos
Un artista que empezó a los 62 años
Detrás de The Photographer hay una historia poco habitual en el mundo del arte urbano.
Nacido en València en 1953, MRBT62 comenzó a intervenir en las calles en 2015, cuando tenía 62 años. Mientras muchas personas de su generación se acercaban a la jubilación, él decidió explorar una actividad asociada tradicionalmente a artistas mucho más jóvenes.
Su relación con el arte callejero comenzó a través de la fotografía. Durante años había retratado obras de artistas urbanos valencianos hasta que decidió experimentar con sus propias plantillas.
El personaje que acabaría convirtiéndose en su seña de identidad nació de un autorretrato realizado en 2011.
Desde entonces, la silueta del fotógrafo con sombrero ha aparecido en paredes, persianas, cajas eléctricas y numerosos rincones urbanos.
Su nombre artístico y su figura se han convertido en una presencia reconocible para quienes pasean habitualmente por València.
El arte que puede desaparecer mañana
La intervención del puente tiene un significado que va más allá de la imagen.
La publicación que recoge las fotografías lleva por título «Actuar sin esperar nada a cambio» y plantea una reflexión sobre el carácter efímero del arte urbano.
¿Por qué entrar en el agua y asumir dificultades para colocar una obra que posiblemente será retirada, deteriorada o destruida?
La respuesta propuesta por el texto es que el valor de una creación no depende exclusivamente de cuánto tiempo permanezca visible.
El esfuerzo de llegar hasta el lugar, preparar la pieza y colocarla también forma parte del proceso artístico.
«El gesto inútil es una forma de resistencia», señala la reflexión publicada junto a las imágenes.
Esta idea conecta con la filosofía que The Photographer ha defendido durante su trayectoria: la calle es un espacio de creación en el que las obras aparecen, dialogan con su entorno y pueden desaparecer sin que ello anule necesariamente su significado.
Del anonimato a un mural de 70 metros cuadrados
Aunque su actividad se caracteriza por intervenciones pequeñas y discretas, MRBT62 también ha participado en proyectos de mayor envergadura.
En mayo de 2022 protagonizó un mural de aproximadamente 70 metros cuadrados en la fachada posterior del Instituto Sorolla de València, situado en el barrio de Algirós.
La intervención tenía un significado especial porque el propio artista había sido alumno del centro y también había trabajado temporalmente como profesor.
Aquel proyecto supuso trasladar su conocido personaje a una escala muy superior a la habitual.
También participó en 2024 en POLINIZA DOS, el encuentro de arte urbano de la Universitat Politècnica de València, donde ofreció una charla pública pese a que el anonimato constituye uno de los elementos característicos de su trayectoria.
Una década de intervenciones recogida en un libro
La editorial El Doctor Sax publicó en 2024 The Photographer. Arte Urbano Furtivo, un volumen dedicado a recopilar buena parte de sus intervenciones y reflexiones.
La publicación reúne imágenes y textos que permiten recorrer una década de trabajo en las calles de València, Barcelona y otros escenarios.
En una entrevista concedida a la revista internacional UP Magazine en mayo de 2026, el artista volvió a reivindicar que la creatividad no tiene fecha de caducidad.
También explicó que su trabajo persigue establecer una relación entre la obra, el espacio público y las personas que la descubren.
Su figura, aparentemente sencilla, se ha convertido en una especie de firma visual que invita a los viandantes a detenerse y observar aquello que habitualmente pasa desapercibido.
Una obra sin garantías de permanencia
Las fotografías del puente representan precisamente esa filosofía.
El hombre que aparece en ellas se adentra en el agua para alcanzar un lugar al que la mayoría de los peatones nunca llegaría. Allí queda instalada una imagen que quizá sea contemplada desde la orilla o descubierta casualmente por alguien que pase cerca.
No hay constancia de cuánto tiempo ha permanecido la pieza en ese lugar ni de si continúa allí.
Pero esa incertidumbre forma parte de la reflexión que acompaña a la intervención.
En una ciudad donde buena parte del arte se encuentra dentro de museos, galerías y espacios expositivos, The Photographer recuerda que también existen creaciones que nacen fuera de esos circuitos.
Y que, a veces, una obra de arte puede consistir simplemente en atravesar un cauce, alcanzar un pilar de hormigón y dejar allí una imagen que quizá mañana ya no exista.







