El Ayuntamiento de Valencia ha interpuesto demandas de desahucio contra cuatro restaurantes ubicados en la Marina, solicitando que desalojen los locales municipales que ocupan. Estas demandas corresponden a la resolución de contratos de arrendamiento debido al incumplimiento del plazo estipulado para desocupar los espacios, que venció el 31 de mayo. Los propietarios de los restaurantes defienden que no están obligados a abandonar las instalaciones, por lo que ahora será un juez quien resolverá la disputa.
El 6 de junio, un juzgado anuló una orden de cierre previa emitida por la Junta de Gobierno Local. El 31 de mayo, los establecimientos rechazaron la orden municipal y los requerimientos de la Policía Local, optando por la vía judicial que, inicialmente, les fue favorable. Un juzgado de lo contencioso administrativo decidió suspender de manera cautelar la medida que obligaba a los locales a cesar su actividad y desocupar el área el 31 de mayo.
El Ayuntamiento ha señalado que no extendió la concesión de los espacios porque planea implementar un nuevo modelo de ocio. Según el Consistorio, la zona se ha convertido frecuentemente en un espacio de botellón con música, incumpliendo las normativas sobre contaminación acústica.