El Ayuntamiento de Valencia ha emitido un ultimátum a los restaurantes de la Marina que se han resistido a cumplir con las órdenes de cese de actividad dictadas por el Consistorio. El portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, ha intensificado su discurso esta mañana al dirigirse a los hosteleros que se niegan a cerrar sus establecimientos, advirtiendo que, si no obedecen, el Ayuntamiento tomará medidas legales en su contra.
Caballero ha reconocido que los locales de hostelería permanecen abiertos y que el diálogo ha sido constante. Sin embargo, ha declarado que si el 1 de junio no se entrega la posesión de los locales, el Consistorio procederá con acciones legales. Ha sido posible acceder al expediente del Servicio de Patrimonio municipal, el cual contempla iniciar los trámites judiciales para asegurar el cumplimiento de las obligaciones de los contratistas de los negocios hosteleros en la Marina. El objetivo es recuperar la posesión de los locales C2, C3, C5 y C6, que son de propiedad municipal y actualmente están “indebidamente ocupados por las mercantiles”.
Desde el comienzo de este conflicto, el Ayuntamiento ha concedido a los propietarios de bares y restaurantes dos prórrogas, con fechas límite el 31 de enero y el 4 de mayo. Cuatro establecimientos aceptaron la clausura el 5 de mayo. Según fuentes municipales, el Consistorio decidió no extender la concesión para promover un modelo de ocio diferente, ya que la zona se ha convertido en un área para botellones con música que infringe la normativa de contaminación acústica.
La tensión en la zona aumentó cuando los locales continuaron operando a pesar de la orden de cese, lo que llevó a la intervención de la Policía Local y funcionarios del Ayuntamiento para levantar actas y notificar que el cierre definitivo debía realizarse el 31 de mayo. Este asunto cobró tanta relevancia que la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, declaró que todos saben las consecuencias de no cumplir una resolución, en referencia a la responsabilidad legal del Ayuntamiento sobre estas infraestructuras portuarias. La alcaldesa también recordó que la concesión había finalizado y había contado con dos prórrogas, comprometiéndose los propietarios a desalojar en el plazo acordado.
Para aumentar la presión, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento aprobó el 9 de mayo el comienzo de los trámites para ceder dos de los locales de restauración de la Marina, situados en la cubierta del aparcamiento del Veles e Vents, a la fundación Asindown Valencia.