El Banco de España ha lanzado un aviso a los usuarios sobre un error muy habitual que puede acabar generando gastos inesperados: vaciar una cuenta bancaria y pensar que, por no tener saldo, queda automáticamente cancelada. La realidad es muy distinta. La cuenta sigue activa mientras no se solicite formalmente su cierre a la entidad financiera.
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El error que puede costar dinero
Muchas personas dejan una cuenta sin fondos y dejan de utilizarla durante años. Sin embargo, el contrato continúa vigente y el banco puede seguir aplicando las comisiones de mantenimiento y otros cargos previstos en las condiciones de la cuenta.
El propio Banco de España recuerda que:
“Dejarla a cero no significa lo mismo, no se cancela automáticamente”.
Por ello, una cuenta olvidada puede terminar acumulando gastos e incluso provocar descubiertos involuntarios.
Cómo cerrar correctamente una cuenta bancaria
La cancelación debe solicitarse expresamente al banco. El titular puede hacerlo en cualquier momento y la entidad está obligada a tramitar el cierre en un plazo máximo de 24 horas, siempre que no existan productos vinculados que obliguen a mantener la cuenta abierta.
Los expertos recomiendan:
- Dejar el saldo a cero.
- Cancelar tarjetas asociadas.
- Comprobar que no quedan recibos domiciliados.
- Solicitar por escrito el cierre.
- Pedir un justificante de cancelación.
Qué ocurre con las cuentas olvidadas
Si una cuenta permanece abierta pero sin movimientos durante largos periodos, puede considerarse inactiva. Aunque no se utilice, sigue existiendo jurídicamente y puede continuar generando obligaciones para el titular.
Además, la legislación establece que los saldos abandonados durante 20 años pueden acabar pasando al Estado, siempre después de que la entidad financiera comunique previamente esta circunstancia al titular o a sus herederos.
Descubiertos y comisiones
Otro de los riesgos es que las comisiones generen números rojos en una cuenta aparentemente abandonada. Si el contrato contempla gastos de mantenimiento, estos pueden cargarse aunque la cuenta no registre movimientos.
Por ello, el Banco de España insiste en que la mejor solución no es dejar una cuenta vacía, sino formalizar su cancelación para evitar futuras reclamaciones o cargos inesperados.
Un trámite gratuito en la mayoría de los casos
La cancelación de una cuenta bancaria suele ser gratuita cuando han transcurrido más de seis meses desde su apertura o cuando el contrato es de duración indefinida. Además, el banco no puede negarse al cierre si el titular cumple los requisitos legales.
El mensaje del supervisor financiero es claro: una cuenta bancaria no desaparece por quedarse sin dinero. Para evitar comisiones, problemas administrativos o futuras sorpresas, es imprescindible solicitar expresamente su cierre.