Las asociaciones de vecinos del Cedro y la Plaza de Honduras acudirán al Tribunal Supremo con el objetivo de solicitar una fecha para la implementación de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS). Esto se produce tras dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana en mayo, que pidieron al Ayuntamiento más análisis sonoros antes de aplicar la medida, sin especificar fechas, algo que preocupa a los residentes que desean agilizar el proceso. La reciente reducción de las terrazas en la zona del Cedro no ha aplacado la frustración de los vecinos, quienes mencionan que el problema no se ha resuelto desde 2022, bajo la anterior administración.
Las asociaciones tienen previsto presentar un recurso de casación ante el Alto Tribunal. Señalan que, si sus recursos son aceptados, habrán tenido que soportar un largo y costoso proceso de cinco años o más para lograr que el Ayuntamiento aplique la ZAS. En un comunicado conjunto, las organizaciones expresaron que en 2022 se les negó injustamente el inicio del procedimiento para la declaración de la ZAS, lo que ha resultado en tres años de molestias por el ruido, respaldado por cuatro sentencias que anulan la decisión de la Junta de Gobierno Local.
Subrayan que la decisión de la Junta de Gobierno Local de 2022, de no iniciar el procedimiento de ZAS, ha sido anulada en cuatro ocasiones por distintos juzgados. Indicaron que esta decisión se basó, por un lado, en informes de los técnicos del Ayuntamiento, y por otro, en la reticencia de las autoridades a conceder las ZAS. Presentaron un informe pericial que desmentía la exactitud de los informes municipales, y señalaron que durante el litigio, los abogados del Ayuntamiento no refutaron sus argumentos.
Los vecinos han reiterado la necesidad de más sonómetros en el barrio tras haber sido informados de que con uno sólo era suficiente. Sin embargo, cuando presentaron la demanda, los abogados del Ayuntamiento defendieron que un solo dispositivo no representaba adecuadamente toda la zona para delimitar la ZAS, generando más sospechas entre los residentes sobre las intenciones del Consistorio, que creen que busca minimizar el alcance de las ZAS.
El anuncio del Ayuntamiento de reducir el horario de las terrazas en la zona universitaria tampoco ha sido satisfactorio para los vecinos. Según el Consistorio, el horario autorizado de las terrazas, que regirá del 1 de marzo al 31 de octubre, será de 8 a 00.30 horas, extendiéndose hasta la 1 de la madrugada los viernes, sábados y vísperas de festivo. En los meses de invierno, el horario será de 8 a 00 horas. Las jornadas de Fallas y las festividades de Fin de Año no se verán afectadas por estos cambios. Una vez finalizado el horario de terraza, no se permitirán nuevos clientes ni ventas, y los establecimientos tendrán media hora adicional para recoger sin generar ruido.