El 21 de noviembre de 1936, la Segunda República aprobó la creación de una cátedra de Lengua y Literatura Valenciana en el nuevo instituto «Lo Palleter», situado en el Grau de València. El decreto, firmado en Barcelona, se publicó dos días después en la Gaceta de la República.
En plena Guerra Civil, el Gobierno republicano incorporó la enseñanza de la lengua valenciana a un proyecto educativo destinado a ampliar el acceso a los estudios secundarios. La disposición quedó recogida en el número 328 de la Gaceta de la República, del 23 de noviembre de 1936, en su página 769.
El decreto creaba un Instituto Nacional de Segunda Enseñanza en el Grau de València, denominado «Lo Palleter», en homenaje al personaje de la resistencia valenciana frente a la invasión napoleónica. Su instalación inicial estaba prevista en el antiguo Colegio de la Pureza.

El segundo artículo establecía expresamente: «Se crea en este Instituto una cátedra de Lengua y Literatura valenciana». La enseñanza debía integrarse en el plan de estudios conforme a las disposiciones posteriores del Ministerio.
Se trataba, por tanto, de una cátedra de enseñanza secundaria, vinculada al nuevo instituto. Esta precisión resulta fundamental para entender el alcance de la medida y evitar confundirla con una iniciativa universitaria.
La exposición de motivos relacionaba la creación del centro con la población de la zona marítima, el acceso de los hijos de trabajadores a la educación y la atención a las aspiraciones regionales. El estudio de la lengua formaba parte de ese propósito educativo.
Al pie del documento figuraban Manuel Azaña, presidente de la República, y Jesús Hernández, ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes. La disposición estaba fechada en Barcelona el 21 de noviembre.
La filiación política de sus protagonistas también merece una aclaración. Azaña pertenecía a Izquierda Republicana y Hernández era dirigente del Partido Comunista de España. El Ejecutivo estaba presidido por el socialista Francisco Largo Caballero. La iniciativa correspondía, por tanto, a un Gobierno de coalición con distintas sensibilidades políticas.
Décadas después, el decreto volvió a utilizarse como argumento en las controversias sobre la denominación de la lengua. Un recorte de prensa fechado el 30 de abril de 1986 reprodujo el documento y lo acompañó de una crítica a los socialistas de aquel momento. Esa valoración editorial debe distinguirse del contenido de la norma de 1936.
El testimonio histórico es concreto: la denominación «Lengua y Literatura valenciana» apareció oficialmente en una disposición del Gobierno republicano para establecer su enseñanza en un instituto del Grau. Su utilización posterior en el debate político pertenece a otro contexto y exige diferenciar los hechos documentados de las interpretaciones.







