El ministerio de Exteriores de Hungría ha convocado a la embajadora española en Budapest, Anunciada Fernández de Córdova, para exigir explicaciones sobre unas supuestas declaraciones del ministro de Exteriores español, Josep Borrell, sobre la política migratoria en las que supuestamente habría calificado al país de “xenófobo” y “pseudodemocracia” por sus políticas migratorias.
El secretario de Estado de Exteriores húngaro, Levente Magyar, ha asegurado que el ministro de Exteriores del Gobierno español al que califica de “extrema izquierda”, ha hecho unas declaraciones “ofensivas y duras sobre Hungría en un foro público” y ha acusado a Hungría de ser “xenófobo”, según recoge la agencia de noticias oficial MTI.
“Ha calificado, no solo a Hungría, sino también a otros países de la región de pseudodemocracias”, ha señalado Magyar, quien ha terminado expresando el rechazo de Hungría “a las afirmaciones del ministro de Exteriores español”.
Relaciones entre España y Hungría que se están profundizando
El Parlamento Europeo votó la semana pasada a favor de sancionar a Hungría por supuestas violaciones del Estado de derecho a raíz de un informe que critica la situación de la libertad de prensa, la falta de independencia del poder judicial, así como la discriminación de minorías y el trato a los refugiados por parte de las autoridades húngaras.
A pesar de sus duras críticas, el secretario de estado húngaro también ha agregado, según MTI, que las relaciones de Hungría y España se están profundizando y que espera una visita del ministro de Exteriores español en Budapest para finales de octubre.
Como titular de Exteriores del Gobierno de España, en varias ocasiones Borrell ha sido crítico con la política del Gobierno de Budapest sobre la inmigración, y ha denunciado que hay países “como Hungría, Polonia, Italia y Austria, que quieren construir “nuevos muros en sus fronteras nacionales” frente al fenómeno de la inmigración, según ha afirmado.
En una intervención este martes en el Club Siglo XXI, Borrell señalaba que los problemas de Europa con la inmigración no se van a resolver cerrando los puertos “a lo Salvini“, en alusión al ministro de Interior italiano, ni construyendo muros.