El Juzgado de Instrucción 9 de Valencia ha decidido archivar de manera provisional el caso del incendio en un edificio del barrio de Campanar, donde fallecieron diez personas. El juez ha determinado que el incidente fue un accidente y no presenta características de delito. Este incidente generó una gran alarma en la sociedad valenciana, pero el tribunal concluyó que fue accidental, sin elementos humanos que puedan imputarse penalmente.
La investigación, que incluyó numerosas diligencias, encontró que no hubo ningún autor, conocido o desconocido, que de manera dolosa o negligente pudiera ser responsabilizado de un hecho delictivo vinculado a este suceso. La resolución judicial puede ser recurrida en un plazo de tres días.
Durante el procedimiento, no se encontraron indicios de delitos ni se identificaron posibles responsables. En el auto de 23 páginas, el magistrado detalla las diligencias realizadas, que se enfocaron en la prevención, extinción e investigación del incendio. Se tomaron cerca de treinta declaraciones y se analizaron documentos clave, incluyendo un informe de la Policía Científica.
El informe reveló que el incendio tuvo un único foco originado accidentalmente en un frigorífico de la cocina de una vivienda en la planta ocho del edificio en la calle Poeta Rafael Alberti número 2 de Valencia. Además, el juez destacó que el revestimiento de la fachada, clasificado como M1 (combustible/no inflamable), cumplía con la normativa vigente, y no se detectó negligencia en las actuaciones de técnicos o fabricantes.
Los bomberos de Valencia actuaron de acuerdo con los protocolos establecidos durante la extinción del fuego. Las decisiones de la Audiencia Provincial de Valencia confirmaron en apelación las emitidas por el juez de Instrucción. En resumen, no se encontraron indicios suficientes para responsabilizar a ningún participante relacionado con la construcción del edificio de Campanar, concluyendo que la causa del incendio fue accidental.