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La Audiencia Nacional investiga a Alba y Laura Rodríguez Espinosa y a la histórica colaboradora del expresidente por presuntos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales
La investigación judicial sobre el rescate público de la aerolínea Plus Ultra ha dado un nuevo giro con una decisión que acerca el foco de la causa al entorno más próximo del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha acordado imputar a sus hijas, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, así como a su secretaria y colaboradora histórica, Gertrudis Alcázar, dentro de las diligencias que analizan una supuesta trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales vinculada a la concesión de ayudas públicas durante la pandemia.
La decisión judicial se produce apenas un día después de que Zapatero compareciera ante el magistrado para responder sobre su presunta relación con el rescate de Plus Ultra, una operación que movilizó 53 millones de euros procedentes del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.
Las hijas de Zapatero, investigadas por la actividad de una empresa familiar
El núcleo de la nueva resolución judicial se centra en la mercantil Whathefav SL, administrada por Alba y Laura Rodríguez Espinosa. Según el magistrado, existen indicios suficientes para considerar que esta sociedad pudo haber sido utilizada como una pieza clave dentro de una estructura empresarial destinada presuntamente a canalizar fondos y generar facturación vinculada a la red investigada.
El auto judicial sostiene que la empresa no habría desarrollado una actividad ordinaria acorde con los ingresos recibidos y que podría haber actuado como un “vehículo instrumental” para dar apariencia legal a determinadas operaciones económicas.
La investigación apunta especialmente a las relaciones comerciales mantenidas con otras sociedades bajo sospecha, entre ellas Análisis Relevante SL e Inteligencia Prospectiva, empresas que aparecen reflejadas en diversos movimientos financieros analizados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
El papel de la secretaria del expresidente

La resolución también sitúa en el centro de la investigación a Gertrudis Alcázar, secretaria personal de Zapatero durante años y responsable de buena parte de la gestión administrativa de su oficina privada.

Según el juez, los correos electrónicos intervenidos muestran una participación activa en la elaboración, supervisión y coordinación de documentación económica relacionada con empresas vinculadas a la investigación. El magistrado considera que Alcázar podría haber desempeñado una función operativa relevante dentro de la estructura analizada por la Audiencia Nacional.
Los investigadores destacan especialmente diversas comunicaciones relacionadas con facturas, importes y conceptos económicos que, según la resolución, podrían reflejar una actividad destinada a justificar movimientos financieros bajo apariencia formal.
Zapatero negó cualquier irregularidad ante el juez
Durante su declaración judicial, el expresidente negó haber influido en la concesión de ayudas públicas a Plus Ultra, haber intervenido ante organismos estatales o haber participado en estructuras destinadas a ocultar fondos.
Zapatero defendió igualmente la actividad empresarial desarrollada por Whathefav y aseguró que tanto él como sus hijas realizaban trabajos reales de consultoría y comunicación. Sin embargo, la versión del exmandatario choca con las conclusiones provisionales recogidas por los investigadores y asumidas parcialmente por el instructor.
El magistrado rechaza por ahora ampliar las imputaciones
Pese al avance de la investigación, el juez ha decidido no atender de momento la petición formulada por varias acusaciones para citar como investigados a otras personas relacionadas con la operación, entre ellas el exministro José Luis Ábalos o su exasesor Koldo García.
El magistrado considera que esas diligencias resultan prematuras en esta fase del procedimiento, aunque deja abierta la posibilidad de valorarlas más adelante en función de la evolución de la investigación.
Una investigación que sigue creciendo
El denominado caso Plus Ultra se ha convertido en una de las investigaciones más sensibles de los últimos años por la relevancia política de sus protagonistas y por el volumen de fondos públicos analizados.
La causa ya no se limita exclusivamente a determinar la legalidad del rescate concedido a la aerolínea durante la pandemia, sino que se centra en averiguar si alrededor de aquella operación pudo haberse articulado una red destinada a obtener beneficios económicos mediante influencias políticas y estructuras societarias interpuestas.
Con la imputación de las hijas del expresidente y de su secretaria, la investigación entra ahora en una nueva fase que podría resultar determinante para esclarecer el alcance real de las relaciones económicas y empresariales que rodearon el rescate de Plus Ultra.
Una causa con importantes repercusiones políticas
La decisión judicial vuelve a situar el nombre de José Luis Rodríguez Zapatero en el centro del debate político nacional. Aunque el expresidente no ha sido condenado ni existe una resolución definitiva sobre los hechos investigados, el avance de las diligencias incrementa la presión sobre su entorno más cercano.
Las próximas semanas serán claves para determinar si los nuevos investigados aportan explicaciones que permitan aclarar los movimientos financieros bajo sospecha o si, por el contrario, la causa continúa ampliándose hacia nuevas responsabilidades.
¿Crees que la investigación acabará demostrando la existencia de una trama organizada o que las imputaciones quedarán finalmente archivadas por la Justicia?