El órgano romántico del Colegio del Patriarca en Valencia ha completado su restauración tras casi dos años y medio de intensos trabajos. Este instrumento, con más de 120 años de existencia, presentaba serios problemas de conservación debido al envejecimiento y a una manipulación inadecuada, lo que había reducido su capacidad sonora en casi un 50%.
Este sábado, el arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, llevará a cabo una bendición del órgano en la Capilla Mayor del Patriarca a las 20:00 horas. El evento contará con un breve concierto ofrecido por el organista titular, David Morales Tent.
La restauración fue asumida por el maestro organero Carlos Álvarez en noviembre de 2022. Los trabajos, realizados en su taller de la localidad de Villel, en Teruel, no solo buscaron restaurar el instrumento, sino también asegurar su conservación futura. Se ha rediseñado el espacio interior del órgano para mejorar la accesibilidad, permitiendo añadir nuevos registros sonoros y facilitando el mantenimiento. El Arzobispado de Valencia destaca que se ha llevado a cabo una restauración integral de las dos cajas y la tubería original, compuesta por casi 3,000 tubos. Además, se construyó una nueva consola con tres teclados de 61 notas y un pedal de 30 notas, integrándose un avanzado sistema de transmisión controlado por ordenador.
La construcción del órgano del Patriarca comenzó el 13 de marzo de 1895 con la propuesta del organero Juan Bautista Puget, quien diseñó un grandioso instrumento de estilo romántico con tres teclados y pedal, y 41 registros sonoros. El proceso fue accidentado desde el inicio, con Puget teniendo que rescindir el contrato en septiembre de 1896 por motivos de salud.
Francisco Romero fue el siguiente en asumir la tarea, firmando un contrato el 25 de septiembre de 1896. Sin embargo, Romero falleció dos años después sin completar el órgano. El tercer organero, José Pigarau, también abandonó el proyecto debido a su falta de experiencia. Finalmente, el maestro Lope Alberdi concluyó la construcción del órgano a finales de octubre de 1901, más de seis años después de haber comenzado el proyecto.