El origen auténtico de la pizza Margherita 🍕
En 1889, durante una visita real a Nápoles, el rey Humberto I y la reina Margarita de Saboya trajeron una inesperada oportunidad a la humilde cocina popular. La pizza, hasta entonces sencilla y modesta, vivía en los barrios más pobres, con ingredientes básicos como tomate, ajo y orégano.
Creación para la realeza

Un pizzero local, Raffaele Esposito, fue convocado para ofrecer tres variedades de pizza en honor a la reina. La tercera de esas opciones, creada especialmente para la ocasión, mostraba los tonos de la bandera italiana:
- Rojo, gracias al tomate.
- Blanco, con mozzarella fresca.
- Verde, aportado por la albahaca.
La reina quedó encantada y, desde entonces, esa receta pasó a llamarse pizza Margherita.
De lo humilde a símbolo nacional
Aquella creación, surgida en un entorno modesto, se transformó en emblema italiano. Lo que era comida de calle se convirtió en un plato con identidad, una bandera comestible que consolidó la pizza como símbolo culinario.
Un legado que trasciende siglos
Desde entonces, la Margherita ha viajado por el mundo, evolucionado en estilos y técnicas, pero manteniendo su esencia: la sencillez y armonía de tres ingredientes que hablan de tradición, sabor y cultura.