Valencia llevaba años buscando una forma de frenar la violencia silenciosa que cada día se vive en sus calles: atropellos, accidentes, motos sin control y patinetes circulando a velocidades imposibles. Ahora, por primera vez en mucho tiempo, las cifras empiezan a cambiar.
La Policía Local ha presentado el balance de los primeros cien días del llamado Plan Vector 2026-2030, una estrategia diseñada para reducir drásticamente la siniestralidad vial en la ciudad. Y los datos han sorprendido incluso dentro del propio cuerpo policial.
El indicador más contundente es este: Valencia ha pasado de siete fallecidos por accidentes de tráfico a solo uno durante el primer semestre del año comparado con el mismo periodo anterior.
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El cambio que más llama la atención: cero peatones muertos
Hay una cifra que sobresale especialmente dentro del balance presentado este miércoles.
Cero peatones fallecidos.
Hace apenas un año, tres personas habían perdido la vida atropelladas durante el mismo periodo. Ahora, la ciudad logra bajar esa cifra hasta cero mientras también descienden los heridos graves y los siniestros relacionados con vehículos de movilidad personal.
El Ayuntamiento considera que el cambio de estrategia empieza a dar resultados reales.
“Ya no actuamos por costumbre, sino a partir de datos”, resumió el concejal de Seguridad y Movilidad, Jesús Carbonell.
La nueva patrulla en patinete que recorre Valencia
Una de las imágenes más llamativas del nuevo plan está en los carriles bici.
Doce agentes especializados patrullan ahora sobre vehículos de movilidad personal dentro del nuevo Grupo de Inspección y Vigilancia de Viales Ciclistas, conocido como GIVIC.
Su misión no es solo vigilar.
También inspeccionan patinetes manipulados o trucados para superar la velocidad legal. En apenas unos meses ya han inmovilizado 480 VMP por infracciones graves o problemas técnicos.
La creación de esta unidad responde a una realidad que preocupa cada vez más: los accidentes con patinetes se han multiplicado por 3,5 en solo seis años en Valencia.
El dato que alarma más que el alcohol
Pero el informe deja otra conclusión todavía más inquietante.
El consumo de drogas al volante supera ampliamente al alcohol.
Durante un estudio realizado sobre cientos de conductores en distintos puntos de la ciudad, solo un 0,42% dio positivo exclusivamente en alcohol. Sin embargo, el porcentaje de positivos por drogas alcanzó el 8,35%.
Es decir, nueve veces más.
Para la Policía Local, este dato ha cambiado completamente la planificación de los controles y operativos para el segundo semestre del año.
Velocidad, motos y puntos negros
Los excesos de velocidad siguen siendo otro gran problema.
Más de 209.000 vehículos fueron analizados mediante radares y controles específicos. El resultado: el 39% circulaba por encima del límite permitido en accesos a la ciudad.
Mientras tanto, las motocicletas concentran ahora la mayor preocupación de los expertos en seguridad vial.
Aunque la siniestralidad general baja, los accidentes graves con motos han aumentado y representan la única víctima mortal registrada este año.
Valencia cambia su forma de combatir los accidentes
Más allá de las multas o los controles, el Ayuntamiento insiste en que el verdadero cambio está en la forma de actuar.
El Plan Vector mezcla análisis de datos, inteligencia operativa, rediseño de cruces peligrosos, campañas de concienciación y tecnología específica para detectar comportamientos de riesgo.
Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer, la ciudad empieza a ver algo que parecía lejano hace no tanto: calles con menos tragedias y más margen para evitar que un simple trayecto termine en drama.