PP y Vox sacan adelante la transformación de 268.142 metros cuadrados entre el barrio y la Ronda Norte. El proyecto contempla 403 viviendas protegidas, capacidad para unas 300 viviendas dotacionales de alquiler asequible y 70.000 metros cuadrados de zonas verdes. Asociaciones y oposición denuncian que el planeamiento favorece los intereses inmobiliarios y no responde a las necesidades del barrio.






Valencia, 23 de octubre de 2026. El Pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado este viernes el Programa de Actuación Integrada (PAI) de Benimaclet, una de las operaciones urbanísticas más relevantes y controvertidas del crecimiento de la ciudad.
La actuación comprende 268.142 metros cuadrados de suelo situado entre el barrio consolidado y la Ronda Norte, donde se prevé construir 1.345 viviendas y desarrollar nuevas zonas verdes, equipamientos públicos y conexiones peatonales.
El acuerdo ha salido adelante con el respaldo del gobierno municipal de PP y Vox y el voto contrario de la oposición.
La sesión ha estado marcada por las intervenciones de asociaciones vecinales, colectivos sociales y representantes políticos que han cuestionado el modelo de crecimiento planteado y su impacto sobre la huerta histórica de Benimaclet.
El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la transformación urbanística de 268.142 metros cuadrados situados entre Benimaclet y la Ronda Norte. El plan contempla 1.345 viviendas, nuevas zonas verdes y suelo para equipamientos públicos.
Los porcentajes son cálculos sobre las superficies anunciadas. No se suman las distintas reservas como si fueran categorías necesariamente excluyentes, ya que el comunicado no facilita un plano parcelario completo.
| Participante | Posición |
|---|---|
| Juan Giner (Urbanismo) | Defiende las viviendas y nuevas dotaciones. |
| Borja Sanjuán (PSPV) | Cuestiona la asequibilidad y el peso de la vivienda privada. |
| Papi Robles (Compromís) | Reclama diálogo y una transición respetuosa con la huerta. |
| Entidades vecinales críticas | Piden proteger huertos, alquerías y vida comunitaria. |
La aprobación del PAI permite avanzar en el desarrollo urbanístico, pero no significa que las 1.345 viviendas estén disponibles ni que hayan comenzado las obras. Los precios, los plazos y las condiciones concretas de acceso a las viviendas protegidas y dotacionales todavía deben precisarse.
Ficha informativa para Valencia Noticias y Noticias Ciudadanas
Índice de contenidos
1.345 viviendas y una reserva para alquiler asequible
El nuevo planeamiento prevé la construcción de 1.345 viviendas, de las que 403 serán de protección pública.
Además, reserva cerca de 20.000 metros cuadrados de suelo dotacional público con capacidad estimada para unas 300 viviendas destinadas al alquiler asequible para personas menores de 45 años.
El Ayuntamiento presenta el conjunto como una previsión de aproximadamente 700 viviendas públicas.
Sin embargo, conviene diferenciar las 403 viviendas protegidas incluidas en el desarrollo residencial de las aproximadamente 300 dotacionales, cuya capacidad es todavía una estimación.
El comunicado municipal no concreta los precios de venta, las rentas de alquiler ni el calendario de construcción.
70.000 metros cuadrados de zonas verdes
La actuación contempla habilitar unos 70.000 metros cuadrados de zonas verdes.
Esta superficie representa aproximadamente el 26,1 % del ámbito total del PAI.
También se reservan alrededor de 32.000 metros cuadrados de suelo dotacional público para usos educativos, deportivos y otros servicios.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha defendido que el proyecto permitirá crear espacios de convivencia y mejorar las conexiones entre el barrio y su entorno.
Entre las actuaciones mencionadas figura la prolongación peatonal de la avenida Valladolid.
La huerta, en el centro de la controversia
Uno de los principales puntos de conflicto es la relación entre el nuevo desarrollo urbanístico y la huerta de Benimaclet.
Diversas asociaciones han reclamado que el planeamiento proteja el paisaje agrícola, las alquerías históricas y los espacios comunitarios.
La Associació per l’Horta, representada por Javier Navalón, ha defendido el valor cultural y ambiental de los campos y las alquerías.
El colectivo considera que estos espacios cumplen una función relevante dentro del paisaje y la identidad del barrio.
La transformación del suelo plantea así un debate sobre cómo compatibilizar la construcción de nuevas viviendas con la conservación del patrimonio agrícola.
Los vecinos denuncian falta de diálogo
La plataforma Acudim Benimaclet ha cuestionado que el nuevo planeamiento responda a las necesidades de equipamientos del barrio.
Su representante, Adrià Solbes, ha expresado dudas sobre la propuesta aprobada.
Desde el Centre Social Terra y la agrupación Soc el que menge, Ignacio Calatayut ha criticado lo que considera una operación inmobiliaria que amenaza la identidad histórica del barrio.
La Asociación de Vecinos y Vecinas de Benimaclet, representada por Enric Sánchez, ha recordado sus propuestas para mantener los huertos urbanos.
También ha denunciado que el resultado final favorece, a su juicio, los intereses inmobiliarios.
Preocupación por el futuro del Sporting Benimaclet
El debate ha incorporado la situación de las entidades deportivas del barrio.
Ignacio Carratalá, representante del Sporting Benimaclet, ha trasladado su incertidumbre sobre el futuro de una institución con 35 años de actividad.
El club ha defendido su vinculación con las familias y con la vida comunitaria.
Su intervención refleja que el debate sobre el PAI no se limita al número de viviendas, sino que también afecta a los espacios y actividades que forman parte del barrio.
El PSPV cuestiona la vivienda asequible
El portavoz socialista, Borja Sanjuán, ha rechazado el planeamiento al considerar que no resolverá los problemas de acceso a la vivienda en Valencia.
El edil ha cuestionado a qué familias estarán destinadas las 1.345 viviendas previstas.
También ha criticado el modelo residencial que, según su valoración, favorece espacios privados y no garantiza suficientes viviendas asequibles.
El PSPV considera que el proyecto concede demasiado protagonismo a la vivienda privada.
Estas críticas contrastan con la posición del gobierno municipal, que presenta la actuación como una respuesta a la necesidad de ampliar la oferta residencial.
Compromís denuncia una oportunidad perdida
La portavoz de Compromís, Papi Robles, también ha defendido el voto contrario de su grupo.
Robles considera que el Ayuntamiento ha perdido una oportunidad para desarrollar un modelo urbanístico más integrado en la vida del barrio.
Ha cuestionado la falta de diálogo y ha reclamado una transición más respetuosa entre la ciudad consolidada y la huerta.
Su intervención ha destacado el papel de las iniciativas comunitarias desarrolladas durante las últimas décadas en Benimaclet.
Juan Giner defiende el proyecto como una respuesta a la falta de vivienda
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha defendido el trabajo realizado para aprobar el planeamiento.
Según el responsable municipal, la actuación permitirá aumentar la oferta de vivienda y crear nuevos espacios públicos.
Giner sostiene que el proyecto incorpora suelo para equipamientos educativos y otros servicios, además de mejorar las conexiones peatonales.
También ha mencionado la integración de propuestas vecinales relacionadas con los huertos urbanos.
Para el gobierno municipal, el PAI constituye una oportunidad para ordenar el crecimiento de Benimaclet y responder a la demanda residencial.
Dos modelos de ciudad enfrentados
El debate celebrado en el Pleno refleja dos posiciones diferentes sobre el futuro de Benimaclet.
El gobierno municipal defiende que la transformación permitirá construir viviendas y ampliar las dotaciones públicas.
Las asociaciones críticas y los grupos de la oposición consideran que el proyecto no protege suficientemente la huerta ni garantiza un modelo residencial accesible.
La controversia también afecta a la participación ciudadana y a la conservación de los espacios comunitarios.
La aprobación no significa que las viviendas se construyan inmediatamente
El acuerdo del Pleno constituye un avance administrativo decisivo para el desarrollo urbanístico.
Sin embargo, todavía deben completarse las actuaciones necesarias para materializar el proyecto.
Entre ellas se encuentra la fase de reparcelación, que permitirá concretar la distribución de las parcelas y las obligaciones urbanísticas.
Posteriormente deberán desarrollarse las obras de urbanización y los proyectos de edificación correspondientes.
El comunicado municipal no establece una fecha de inicio de construcción ni un calendario de entrega de las viviendas.
El futuro de Benimaclet entra en una nueva etapa
La aprobación del PAI abre una nueva fase para uno de los barrios de Valencia con mayor vinculación histórica con la huerta.
El proyecto incorpora 1.345 viviendas, nuevas zonas verdes y reservas de suelo público.
Sin embargo, las intervenciones vecinales evidencian que persisten desacuerdos importantes sobre el modelo de crecimiento.
El Ayuntamiento ha aprobado la transformación urbanística de Benimaclet con los votos de PP y Vox. La decisión permitirá avanzar en un desarrollo residencial de 268.142 metros cuadrados, mientras asociaciones y oposición mantienen sus críticas por el impacto sobre la huerta, el patrimonio y la vida comunitaria.






