El Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV) ha calificado como un “parche” la propuesta del Gobierno central de condonar parcialmente la deuda, argumentando que esta medida “no soluciona el problema real”. Según el PPCV, la Comunidad Valenciana continúa siendo la autonomía peor financiada de España.
Esta declaración surge en el contexto del anuncio sobre la pronta aprobación, por parte del Consejo de Ministros, de una propuesta del Ministerio de Hacienda para asumir hasta 83.252 millones de euros de deuda de todas las comunidades. Esta iniciativa sigue al acuerdo entre el PSOE y ERC para reducir parte de la deuda de Cataluña, lo que también sería aplicable a otras comunidades que lo soliciten.
En este marco, Andalucía y Cataluña se perfilan como las comunidades autónomas más beneficiadas por esta propuesta, con el Estado asumiendo 18.791 millones de euros de Andalucía y 17.104 millones de Cataluña, lo que representa más del 43% del total. Por su parte, la Comunidad Valenciana recibiría 11.210 millones de euros.
El PPCV ha expresado su descontento, sugiriendo que “detrás de esta decisión está el mercadeo político”. Han afirmado que el Gobierno está “en manos de los independentistas” y que busca garantizarse los Presupuestos de 2026 a cambio de “privilegios como el ‘cuponazo catalán’, mientras se niegan recursos vitales a la Comunidad Valenciana”.
En ese sentido, los populares valencianos han insistido en que la Comunidad no necesita “privilegios”, sino un sistema de financiación justo y estable para terminar con la “discriminación histórica” y asegurar la igualdad entre todos los españoles. Han solicitado con urgencia un nuevo sistema de financiación autonómica, acompañado por un fondo transitorio de nivelación que garantice recursos hasta que se concrete la reforma. Además, han criticado la negativa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de aprobar un Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) extraordinario, lo que ha obligado al Consell a endeudarse para mantener servicios esenciales, evidenciando así la asfixia financiera que sufren los valencianos.