El PSPV denuncia la inutilidad de la oficina antiokupas en Alicante, que solo ha atendido a ocho personas desde su creación
La portavoz del PSPV en el Ayuntamiento de Alicante, Ana Barceló, ha criticado nuevamente la oficina antiokupas establecida tras un acuerdo entre el PP y Vox, afirmando que esta solo ha atendido a ocho personas en el transcurso de los ocho meses desde su apertura. El dato fue proporcionado por la Policía Local tras la presentación de un escrito por parte del grupo socialista.
Barceló señaló el “fracaso” del proyecto, concebido como una medida estrella por el PP y Vox en la ciudad, desde su inauguración el 26 de noviembre con el propósito de combatir la okupación de viviendas. Subrayó que las cifras indicativas revelan que este servicio no era necesario.
“Este proyecto ha fracasado porque no responde a una necesidad real”, afirmó Barceló. Recordó que el jefe de la Policía Local ya había advertido sobre la falta de datos fiables en cuanto a la magnitud del fenómeno en la ciudad. Pese a ello, el alcalde Luis Barcala decidió avanzar con la apertura de la oficina para obtener el apoyo de Vox en los presupuestos de 2024.
El PSPV destacó que, según el documento emitido por la Policía Local, desde la fecha de inicio del servicio en noviembre de 2024, solo ocho atenciones han sido realizadas. La oficina se creó con la idea de contar con cuatro agentes de la Policía Local y un auxiliar, operando las 24 horas del día durante todo el año.
Además, la formación socialista criticó la ausencia de datos precisos por parte del equipo de gobierno, mencionando que incluso el Patronato Municipal de la Vivienda de Alicante carece de información específica sobre cuántas propiedades públicas se encuentran okupadas, lo cual reconocieron frente al grupo de oposición principal.
Por último, Barceló denunció que el alcalde Luis Barcala creó el servicio para generar alarma sin sustento en datos concretos sobre la okupación en la ciudad. Añadió que Carlos Mazón, presidente de la Generalitat, ahora sigue el mismo camino al anunciar cursos de capacitación para policías locales en materia de okupación de viviendas. Según Barceló, en lugar de fomentar la construcción de vivienda pública, la Generalitat Valenciana propaga el miedo a la okupación, mientras el Plan Vive aún no arroja resultados en Alicante.