Con temperaturas que superan los 40 grados en buena parte de la Comunitat Valenciana, mantener la vivienda fresca se ha convertido en una prioridad para miles de familias. Un ingeniero civil ha explicado cuál es el método más eficaz para reducir rápidamente el calor acumulado dentro de casa sin disparar el consumo eléctrico.
Las olas de calor no solo se sufren en la calle. En muchas viviendas, especialmente en áticos o pisos orientados al sur, las temperaturas interiores pueden mantenerse durante horas por encima de los 30 grados incluso después de la puesta de sol.
La orientación del inmueble, los materiales de construcción y la ventilación son factores determinantes para conseguir una vivienda más fresca durante el verano.
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El error que comete mucha gente al ventilar la casa
Uno de los errores más habituales es abrir las ventanas durante las horas centrales del día pensando que así entrará aire fresco.
Sin embargo, si la temperatura exterior es superior a la del interior de la vivienda, el efecto es justo el contrario: el calor entra y la casa se convierte en un auténtico horno.
Por este motivo, los expertos recomiendan ventilar únicamente cuando la temperatura exterior sea inferior a la del interior, algo que suele ocurrir durante la madrugada y las primeras horas de la mañana.
La ventilación cruzada es la clave
El ingeniero civil Jordi Castelló recomienda utilizar la denominada ventilación cruzada, considerada una de las formas más efectivas y económicas para enfriar rápidamente una vivienda.
El sistema consiste simplemente en abrir ventanas situadas en lados opuestos de la casa para generar una corriente natural de aire que permita expulsar el calor acumulado y renovar el ambiente interior.
Cuando existe circulación de aire entre fachadas opuestas, la sensación térmica puede reducirse varios grados en apenas unos minutos.
El truco del ventilador frente a la ventana
Entre las recomendaciones del experto destaca un método especialmente sencillo y efectivo para eliminar el aire caliente de una habitación.

La técnica consiste en:
- Abrir una ventana.
- Colocar un ventilador apuntando hacia el exterior.
- Mantenerlo funcionando durante varios minutos.
De esta manera el ventilador expulsa el aire caliente acumulado en el interior y favorece la entrada de aire más fresco desde otras zonas de la vivienda.
Es una solución especialmente útil durante las noches de verano o a primera hora de la mañana.
Persianas y toldos: los grandes aliados contra el calor
Evitar que el calor entre en casa resulta mucho más eficaz que intentar expulsarlo después.
Por ello, los expertos recomiendan:
- Mantener bajadas las persianas durante las horas de mayor radiación solar.
- Utilizar toldos exteriores.
- Instalar cortinas térmicas.
- Colocar láminas solares en las ventanas.
- Apostar por cristales con control solar si se realiza una reforma.
Estas medidas pueden reducir notablemente la temperatura interior de la vivienda y disminuir la necesidad de utilizar aire acondicionado.
¿A qué temperatura debe ponerse el aire acondicionado?
Otra práctica habitual es programar el aire acondicionado a temperaturas muy bajas para intentar enfriar la vivienda lo antes posible.
Sin embargo, esta estrategia dispara el consumo energético y apenas mejora la velocidad de refrigeración.
Los especialistas recomiendan fijar el aparato alrededor de los 26 grados, una temperatura suficiente para mantener el confort térmico y reducir considerablemente el gasto eléctrico.
Además, cuando la humedad ambiental es elevada, aconsejan activar el modo Dry o deshumidificación.
El ventilador puede reducir el consumo eléctrico
Combinar el aire acondicionado con un ventilador es otra de las fórmulas más eficaces durante los episodios de calor extremo.
El movimiento del aire mejora la sensación térmica y permite mantener una temperatura algo más alta en el aire acondicionado sin perder confort.
Esto se traduce en un menor consumo eléctrico y en una reducción importante de la factura energética durante el verano.
Las viviendas más afectadas por las altas temperaturas
No todas las casas sufren igual las olas de calor.
Las más vulnerables suelen ser:
- Los áticos y últimas plantas.
- Las viviendas orientadas al sur o al suroeste.
- Los inmuebles construidos con hormigón o piedra sin aislamiento adecuado.
- Los pisos con grandes superficies acristaladas.
En estos casos, aplicar medidas preventivas y mejorar la protección solar puede marcar una diferencia de varios grados en el interior de la vivienda.
Con la Comunitat Valenciana inmersa en uno de los episodios de calor más intensos de los últimos años, pequeños cambios en la ventilación y el uso inteligente de ventiladores y aire acondicionado pueden convertirse en el mejor aliado para sobrevivir al verano sin disparar el consumo eléctric