La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha comenzado el año hidrológico 2025-2026 con una capacidad de agua en sus embalses que supera el 49 por ciento, alcanzando aproximadamente 1.392 hectómetros cúbicos, según un comunicado del organismo. Esta cifra es superior a la del año anterior, cuando el 1 de octubre se registraban unos 1.165 hectómetros cúbicos. El aumento en las reservas se debe a las “copiosas precipitaciones” de los últimos meses, destacando los episodios de lluvias de finales de octubre, principios de noviembre de 2024 y marzo de 2025.
La situación actual de las reservas en la demarcación del Júcar indica una mejora respecto a la “sequía extrema” previa, la cual había llevado a implementar restricciones de suministro y realizar despesques selectivos en embalses como María Cristina, Ulldecona o Beniarrés para asegurar una “calidad óptima” del agua almacenada.
El director técnico, Manuel Torán, destacó que la mejora en los embalses se debe a un incremento en las lluvias, aunque estas han sido irregulares en el territorio. El Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) informó que la precipitación media acumulada se situó cerca de los 523 litros por metro cuadrado, el octavo mejor registro histórico. En comparación, el año anterior no superó los 330 litros por metro cuadrado.
En cuanto a las precipitaciones, los meses de octubre y marzo fueron más húmedos de lo habitual, mientras que diciembre, enero y febrero fueron más secos. Estas lluvias permitieron incrementar significativamente las reservas de embalses como Forata y Ulldecona.
Para planificar la próxima campaña de riegos, la CHJ celebrará las sesiones de la Comisión de desembalse de otoño en la segunda quincena del mes. En estas reuniones, se evaluará con los usuarios la disponibilidad de recursos para el año hidrológico.
Torán aseguró que el suministro está “totalmente garantizado” y no se prevén restricciones, aunque algunos sistemas tienen problemas de disponibilidad. La Marina Baja está en alerta por escasez, mientras que Vinalopó-Alacantí y Serpis están en prealerta, según el Informe de Seguimiento de Sequía de septiembre. Se subraya la importancia de mantener políticas de gestión centradas en el ahorro de agua.
Los consumos del último año hidrológico han disminuido ligeramente. Por ejemplo, en el Canal Campo del Turia se usó el 83% de la concesión. En cuanto al suministro urbano, los consumos se mantuvieron similares a los de años anteriores, con un ligero aumento en Valencia y su área metropolitana, totalizando 113 hectómetros cúbicos.