Lo más importante es respetar la señalización, cuando un conductor está perdido suele estar más atento al nombre de las calles que a lo que sucede en la calzada
De todos las claves que le ofrecemos en nuestro suplemento especial de verano, empezaremos por estos 10 consejos que le ayudarán a callejear por una ciudad desconocida, sin perder los nervios. Seguramente se ha encontrado en esta situación en alguna ocación: está perdido, no conoce la ciudad ni las calles y ¡no tiene GPS! Según los expertos, esta es una prueba de fuego para demostrar que se es “buen conductor”. Aquí le facilitamos una serie de consejos útiles para salir del paso.
Mantenga la calma: No se deje llevar por el pánico, puesto que su primera reacción será dejar de prestar atención a la vía y a las circunstancias del tráfico, buscando en su entorno alguna referencia visual. Así que, si tiene el depósito lleno con el vehículo en buenas condiciones, relájese.
Pare y pregunte: Si nos perdemos irremediablemente, lo mejor es parar y preguntar; o parar, bajarnos del coche y tratar de orientarnos a pie.
Prudencia: En estas situaciones existe un alto riesgo de distracción, por eso, sería conveniente reducir un poco la velocidad y mantener la distancia de seguridad, de tal forma que podamos disponer de tiempo suficiente para interpretar la señalización que desconocemos.
Piense: Si accedió a una ciudad o barrio desconocido desde el sur, por ejemplo, y su destino está situado al noreste, debe recordar que cada desvío a la izquierda le separa de su objetivo, y que, por tanto, debe hacer lo posible por girar hacia la derecha.
Construya un mapa mental: Hágase una imagen mental del plano de la ciudad, es decir, tome ciertos referentes para orientarse después, como por ejemplo: el río, la plaza Mayor, la muralla, la avenida principal, un monumento importante, etc.
Respete las señales: Lo más importante es respetar la señalización. No deje que los nervios le hagan olvidar su función principal al volante. No olvide especialmente las señal de entrada prohibida o las marcas viales de selección de carril.
Un buen copiloto: Si además de estar perdido, confuso y desorientado el copiloto le increpa, molesto, por haberse perdido, mal asunto. En cambio, un copiloto que colabore buscando referencias o manteniendo la calma, es de gran ayuda.
Planifique: Para evitar que esto le vuelva a ocurrir, lo mejor es planificar previamente el intinerario. Si tiene que visualizar callejeros, los más completos suelen ser los que ofrecen las páginas web de algunos ayuntamientos.
Con el GPS: No toda la información está actualizada. No sería el primer conductor que termina en una situación comprometida por circular en calles restringidas al tráfico en determinadas horas o en calles cortadas.
¿Y si se encuentra con un conductor despistado?
El conductor precedente está confuso y aturdido por el tráfico y la señalización: será fácil que reduzca bruscamente la velocidad, haga maniobras imprevistas, esté más atento al nombre de las calles que a la circulación y no señalice o intente “colarse” en una salida. En estos casos, extreme la precaución e intente ayudarle en sus maniobras, no le increpe y sea condescendiente: tenga paciencia, mantenga la distancia de seguridad y recuerde que todos alguna vez nos hemos encontrado irremediablemente perdidos en una situación parecida.
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