Ens Uneix ha condenado los recientes ataques a sedes de partidos políticos y espacios públicos en la provincia de Valencia. Natàlia Enguix, vicepresidenta de la Diputación de Valencia y portavoz de Ens Uneix, ha instado a las demás formaciones políticas a lograr “aislar a la extrema derecha, especialmente en las instituciones”, para prevenir estos incidentes.
En una rueda de prensa en la corporación provincial, Enguix se refirió a un ataque reciente contra la sede del PSPV en Ontinyent, donde apareció una pintada con el mensaje “Matad socialistas”, y a la vandalización de un mural en Benicolet con frases en contra de la diversidad y la identidad de género.
Enguix, en coalición con el PP en la Diputación, ha denunciado que estos actos intentan “atemorizar a quienes vivimos en una sociedad democrática”. Ha subrayado la necesidad de que los representantes públicos “se unan” para impedir que la extrema derecha “influya en la acción política”. También subrayó la importancia de que todos los grupos políticos mantengan “un frente común” y que tengan “altura de miras”, señalando a la extrema derecha como el enemigo común.
El pasado domingo, los socialistas de Ontinyent denunciaron el ataque contra su sede, afirmando que no renunciarán a sus valores ni se dejarán “intimidar”. La líder del PSPV y ministra de Ciencia, Diana Morant, atribuyó estas “actitudes intolerables, antidemocráticas y salvajes” a discursos de odio, y exigió al PP condenar públicamente los hechos.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Benicolet, gobernado por Ens Uneix, ha expresado su “indignación” ante el vandalismo en el mural de la piscina municipal. El mural, inaugurado hace 15 días con una subvención de la Generalitat para promover el arte urbano, celebra la diversidad en todas sus formas. Las pintadas incluían mensajes como “Tenga cuidado con cualquier creencia o ideología que promueva la división”, “Criticaron la casta hasta que se convirtieron en ella” y “Soy un zorro pero me siento una gallina, es una nueva identidad, exijo entrar al gallinero”.
El consistorio ha condenado firmemente el ataque y está trabajando para “restaurar la dignidad de este trabajo” y emprender las acciones legales necesarias. “No vamos a tolerar estos actos delictivos de odio en nuestro pueblo”, afirmaron.