La nueva Zona Acústicamente Saturada (ZAS) de Russafa ya ha entrado oficialmente en vigor en Valencia, pero lejos de calmar el conflicto por el ruido nocturno, la medida ha generado un fuerte rechazo tanto entre el vecindario como entre empresarios de la hostelería y el ocio nocturno.
La regulación establece, entre otras medidas, que pubs y discotecas deberán cerrar a las 4:30 horas, una limitación que forma parte del plan aprobado por el Ayuntamiento de Valencia para intentar reducir la contaminación acústica en uno de los barrios con más actividad nocturna de la ciudad.
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La ZAS de Russafa entra en vigor tras años de conflicto judicial
La declaración de Russafa como Zona Acústicamente Saturada llega después de una sentencia judicial de 2020 que obligaba al Ayuntamiento a actuar ante los elevados niveles de ruido detectados en el barrio. La medida fue aprobada recientemente en el pleno municipal con los votos favorables de PP y Vox y el rechazo de PSPV y Compromís.

La resolución, ya publicada en el DOGV, afecta a numerosos tramos de calles emblemáticas del barrio como:
- Sueca
- Cádiz
- Puerto Rico
- Literato Azorín
- Doctor Serrano
- Tomasos
- Cura Femenia
- Matías Perelló
- Doctor Sumsi, entre otras.
También se han delimitado varias “zonas de respeto” en calles próximas.
Los vecinos califican la medida de “burla”
La asociación vecinal Russafa Descansa considera que las restricciones aprobadas son “ridículas e irrisorias” y aseguran que no solucionarán el problema real del ruido en el barrio.
Según denuncian, únicamente dos discotecas verán reducido su horario mientras que más de 360 locales continúan operando en la zona.
El colectivo vecinal critica además que:
- más de treinta discopubs mantendrán terrazas y horarios similares
- algunas discotecas quedan incluso fuera de la delimitación de la ZAS
- otras zonas todavía no declaradas ZAS tienen restricciones más duras que Russafa.
La asociación ha llegado a pedir la dimisión del gobierno municipal por considerar insuficiente el plan aprobado.
Los hosteleros recurrirán la nueva regulación
La oposición tampoco llega únicamente desde el vecindario. El sector hostelero y empresarial también ha anunciado recursos contra la medida.
La Asociación de Ocio y Hostelería de los Barrios de Valencia considera que adelantar el cierre de discotecas provocará el efecto contrario:
“el ruido pasará de estar dentro de los locales a concentrarse en la calle”, advirtieron durante el pleno municipal.
Los empresarios sostienen que los estudios acústicos realizados por el Ayuntamiento reflejan únicamente trece superaciones de ruido durante las más de 3.000 franjas horarias analizadas a partir de las cuatro de la madrugada.
Por ello, denuncian una “desproporción” entre los niveles registrados y las restricciones impuestas al sector.
El Ayuntamiento defiende que cumple la legalidad
El concejal de Mejora Acústica, Carlos Mundina, defendió durante el pleno que la declaración de la ZAS responde tanto al cumplimiento de la sentencia judicial como al respeto del principio de legalidad.
Mundina recordó que ya existían informes municipales desde 2017 que acreditaban la superación de niveles acústicos en Russafa y justificaban la necesidad de declarar la zona saturada.
Mientras tanto, la oposición municipal considera que el plan aprobado “no resuelve el problema” y deja insatisfechos tanto a vecinos como a empresarios.