La localidad reúne a decenas de asociaciones, productores y proyectos vinculados al territorio en una edición especialmente marcada por el reciente incendio de la Serra d’Espadà. El corcho, la algarroba, la agricultura ecológica y la recuperación del medio rural protagonizan una feria que alcanza ya sus 30 ediciones
Eslida ha convertido este fin de semana su 30ª Feria de Artesanía, Gastronomía y Agroecología en un gran escaparate de los productos, los oficios y el patrimonio natural de la Serra d’Espadà, pero también en un espacio para debatir sobre el futuro de un territorio que todavía trata de recuperarse de las consecuencias del reciente incendio forestal.
La muestra reúne a decenas de asociaciones y colectivos alrededor de talleres, charlas, música, artesanía y actividades culturales. Una programación que busca acercar al público productos tradicionales de la sierra y, al mismo tiempo, plantear cuestiones como el despoblamiento, la gestión forestal, la agricultura ecológica de montaña o la ganadería extensiva.
Este año, además, la feria adquiere un significado especial. El incendio que hace apenas unas semanas afectó a varios municipios de la Serra d’Espadà ha reforzado el mensaje de apoyo al territorio y recuperación de su actividad económica y medioambiental.
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Eslida celebra 30 ediciones de su feria
La nave multiusos de Eslida se ha convertido durante el fin de semana en uno de los principales puntos de encuentro de productores, asociaciones y personas interesadas en el futuro de la Serra d’Espadà.
La feria combina talleres de agroecología, actividades artesanales, charlas, música y propuestas culturales.
Pero detrás de la vertiente festiva existe también un objetivo de reflexión sobre las necesidades de los pequeños municipios y del espacio natural que los rodea.
David Navarro, de la asociación Connecta Natura y organizador de la feria, explica que se ha convocado a “todas las entidades del territorio” con la intención de formar grupos de trabajo que permitan identificar los principales problemas y necesidades de la zona.
Despoblación, medio ambiente y gestión forestal
Entre las cuestiones abordadas aparecen algunos de los grandes retos que afrontan actualmente los municipios de montaña.
La feria pone sobre la mesa asuntos relacionados con el despoblamiento, el medio ambiente y la gestión forestal, además de buscar fórmulas para impulsar actividades capaces de generar economía sin renunciar a la conservación del territorio.
Entre ellas se encuentran la ganadería extensiva y la agricultura ecológica de montaña, dos actividades que pueden contribuir tanto al mantenimiento del paisaje como a generar oportunidades económicas en los pueblos.
El reciente incendio ha hecho todavía más evidente la necesidad de reflexionar sobre la gestión y conservación de la Serra d’Espadà.
El corcho de la Serra d’Espadà busca recuperar protagonismo
Uno de los productos con mayor presencia en la feria es el corcho, estrechamente ligado a la identidad natural y económica de la sierra.
Diferentes iniciativas trabajan para recuperar esta materia prima y reivindicar una actividad que históricamente ha estado vinculada a los alcornocales de la zona.
Pilar Vila, de la asociación Cor de Suro, explica que el colectivo trabaja directamente con este material y desarrolla talleres en Eslida.
“El corcho viene de la Serra d’Espadà”, recuerda.
La recuperación de su aprovechamiento pretende contribuir a mantener los usos tradicionales del monte y recuperar una industria vinculada históricamente al territorio.
La algarroba, otro producto tradicional que busca una segunda vida
La feria también presta especial atención a los algarrobos, otro elemento característico del paisaje mediterráneo que diferentes proyectos intentan recuperar.
Las iniciativas presentes en Eslida buscan promover tanto su cultivo como nuevas formas de aprovechar la algarroba en productos alimentarios.
David Molinos, de la asociación Amics de Palanques, destaca la importancia de “sensibilizar sobre la pérdida de los algarrobales y sobre lo importante que es su papel a nivel ambiental”.
La desaparición progresiva de estos cultivos no representa únicamente la pérdida de una actividad agrícola, sino también una transformación del paisaje y del equilibrio medioambiental.
Productos elaborados con legumbres, algarroba y hierbas
La vertiente gastronómica constituye otro de los grandes atractivos de la feria.
Los visitantes pueden conocer proyectos que elaboran alimentos utilizando legumbres, algarroba, hierbas y otros productos vinculados al territorio.
La apuesta permite combinar tradición e innovación y ofrecer nuevas posibilidades comerciales a materias primas que durante décadas han formado parte de la economía de los municipios del interior de Castellón.
La feria pretende precisamente que estos productos sean conocidos más allá de sus localidades de origen y puedan contribuir a mantener actividad económica durante todo el año.
Una feria marcada por el incendio de la Serra d’Espadà
La edición de 2026 llega pocas semanas después del incendio que afectó a diferentes municipios de la sierra, por lo que la cita tiene también un importante componente de solidaridad y apoyo a las poblaciones afectadas.
La tragedia ambiental ha despertado entre algunos visitantes un interés añadido por acudir a Eslida y consumir productos de la zona.
Es el caso de Pilar Pedrero, llegada desde Alquerías del Niño Perdido, quien explica que decidió visitar la feria después de que se lo recomendara una amiga y también como una manera de respaldar al territorio tras el incendio.
“Sabiendo que esto se había quemado hace poco, no los vamos a dejar tirados”, señala.
Apoyar a los pueblos para recuperar la Serra d’Espadà
La celebración de la feria adquiere así una dimensión que va más allá de la promoción gastronómica o artesanal.
Mantener la agricultura, recuperar cultivos tradicionales, aprovechar de forma sostenible los recursos forestales y generar oportunidades económicas son algunos de los desafíos que afronta una zona que necesita conservar población para garantizar también el cuidado del territorio.
Después del reciente incendio, estos objetivos cobran todavía mayor relevancia.
La 30ª Feria de Artesanía, Gastronomía y Agroecología de Eslida reivindica así una Serra d’Espadà viva, con productos propios, oficios tradicionales y proyectos capaces de mirar hacia el futuro. Una cita que este año sirve además para recordar que la recuperación de la sierra no depende únicamente de que vuelva a crecer el bosque, sino también de mantener vivos sus pueblos y la economía de quienes habitan en ellos.