La Selección española de fútbol no pasó del empate ante la Selección de Irak (1-1) en el amistoso disputado en Estadio de Riazor, el último ensayo antes de viajar al Mundial de 2026.
El equipo de Luis de la Fuente dominó durante gran parte del encuentro, pero volvió a mostrar problemas para transformar la posesión y el control en ocasiones claras. El tanto inicial de Ferran Torres quedó neutralizado antes del descanso por un inesperado gol de Doski en una de las pocas llegadas peligrosas del combinado asiático.
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Ferran Torres fue lo más destacado de España
España arrancó el partido con personalidad y controlando el ritmo desde los primeros minutos.
Álex Baena fue uno de los jugadores más activos entre líneas, mientras que Borja Iglesias generaba espacios y fijaba centrales.
El premio llegó tras una recuperación de Aymeric Laporte. Borja Iglesias dejó pasar inteligentemente el balón y Ferran Torres arrancó desde campo propio para plantarse ante el portero y definir con un disparo cruzado.
El delantero alcanzó así los 24 goles con la selección y volvió a ser el futbolista más desequilibrante del ataque español.
Irak aprovechó una de sus pocas ocasiones
Cuando parecía que España tenía el partido controlado, Irak encontró el empate prácticamente de la nada.
Doski envió un centro peligroso desde la banda izquierda que terminó sorprendiendo a Joan García y acabó dentro de la portería.
El gol frenó el ritmo del encuentro y dejó a España sin la fluidez ofensiva mostrada durante el primer tramo.
Un amistoso con muchas pruebas y pocas conclusiones
La segunda parte estuvo marcada por:
- los cambios
- las rotaciones
- las pruebas tácticas
- y el reparto de minutos
El amistoso también dejó:
- el debut de Gonzalo
- y el regreso de Mikel Merino
Sin embargo, el encuentro fue perdiendo intensidad con el paso de los minutos y terminó dejando más dudas que certezas.
España viajará al Mundial con interrogantes
Aunque el resultado tiene poca trascendencia competitiva, el empate vuelve a abrir interrogantes sobre:
- la pegada ofensiva
- la capacidad para cerrar partidos
- y la solidez defensiva
España llegará al Mundial de 2026 con una plantilla amplia y talento suficiente, pero todavía buscando continuidad y automatismos en algunos tramos del juego.
Riazor despidió a la selección entre aplausos moderados tras un amistoso que sirvió más para probar piezas que para despejar incógnitas.