En un reciente foro celebrado en el Club Náutico de Dénia, organizado por TodoAlicante, se abordaron los desafíos que plantea el cambio climático para la provincia de Alicante. El evento, que contó con mesas de trabajo integradas por figuras políticas, empresariales y académicas, alertó sobre la creciente amenaza que representan los fenómenos meteorológicos extremos, como la formación de danas.
Javier Berenguer, experto en Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Valencia, hizo un llamado a planificar con sensatez, subrayando que desarrollar infraestructuras en áreas vulnerables es un riesgo considerable. “Construir en zonas inundables o con riesgo de desprendimiento es apostar por un peligro”, afirmó Berenguer, refiriéndose además a la importancia de los planes municipales para prevenir catástrofes como incendios y sequías.
Por su parte, Aitana Pastor, investigadora en la Universidad de Valencia, enfatizó el riesgo que implica la construcción descontrolada en la costa valenciana, recordando eventos como la borrasca Celia en 2022. La experta advirtió sobre la volatilidad de los fenómenos atmosféricos y la necesidad de prepararse ante posibles desastres naturales.
Desde el sector privado, Pau Montalvà, de la empresa Medi XXI, defendió la implementación de medidas de prevención basadas en soluciones naturales, como la limpieza de barrancos. Montalvà destacó que la prevención debería recibir más atención y recursos, en lugar de centrarse únicamente en soluciones visibles y costosas.
La participación de Intellialert Technologies, representada por el ingeniero Jagoba Lupiola, aportó una perspectiva tecnológica al foro. Lupiola explicó cómo su empresa utiliza sensores y herramientas de inteligencia artificial para monitorizar el entorno y apoyar la toma de decisiones en tiempo real por autoridades y empresas.
José Ramón Castellar, de Discomon, resaltó la importancia de combinar tecnología de sensorización con una adecuada planificación. Puso como ejemplo las instalaciones de IKEA en Valencia, donde se destinó la planta baja al estacionamiento de vehículos debido a su ubicación en una zona inundable, lo cual evitó considerablemente los daños durante una reciente dana.
Finalmente, Manuel Rosado, representante de Aqualia en Alicante, detalló el compromiso de la empresa con el mantenimiento de las redes hidráulicas frente a emergencias. Subrayó la inversión de 750.000 euros en mejoras y limpieza de colectores pluviales, con el objetivo de minimizar el riesgo de inundaciones en la región.
Este encuentro en Dénia refleja la preocupación compartida por expertos y entidades sobre los desafíos climáticos y la necesidad de adoptar medidas preventivas y de adaptación más efectivas.