Valencia, 2 de agosto de 2025
Una historia tan dolorosa como perturbadora ha salido a la luz en el barrio de Quatre Carreres (Valencia), donde una mujer fue presuntamente retenida, agredida y torturada durante tres días por otra mujer que, cegada por los celos, habría llegado a quemarla con una cuchara al rojo vivo.
“¡Ayuda, no me dejan salir!”
La pesadilla quedó al descubierto cuando un testigo alertó al 092 tras ver a una mujer asomarse desesperada al balcón de un piso, gritando que estaba siendo agredida y que no podía salir. A través de los barrotes, enseñaba los moratones del rostro. La escena puso en marcha de inmediato a una patrulla de la Policía Local de Valencia.
Al llegar al lugar, los agentes localizaron el domicilio y hablaron con la víctima a través de la puerta. La mujer confirmó que estaba encerrada. Desde dentro, otra persona interrumpió la conversación, y todo quedó en silencio. La Policía advirtió que forzaría la entrada si no abrían. Finalmente, la puerta se abrió… y la escena fue estremecedora.
Corriendo, herida y aterrada
Apenas se abrió la puerta, la víctima salió corriendo. Estaba visiblemente alterada, con signos evidentes de haber sido maltratada. Según el parte policial, tenía múltiples lesiones y un estado de nerviosismo extremo.
La supuesta agresora, lejos de mostrar colaboración, manifestó que no entendía por qué estaban allí los agentes y que no quería tener ningún contacto con la Policía.
Versión contra versión
Una vez detenida, ambas mujeres ofrecieron versiones completamente opuestas. La arrestada aseguró que ambas eran trabajadoras sexuales y que un cliente violento había causado las heridas. Sin embargo, la víctima explicó que fue invitada a una fiesta en ese piso tres días antes… y desde entonces, no la dejaron salir.
No solo fue encerrada —según su relato—, también fue privada de comida y bebida, golpeada en repetidas ocasiones, maniatada y, en un episodio de brutalidad espantosa, quemada en la zona genital con una cuchara incandescente.
“No te acuestes con los hombres que son míos”
Esta es la frase que, según declaró la víctima, le repetía la agresora mientras la atacaba. Las fuentes apuntan a que los celos fueron el desencadenante de esta violencia. La detenida habría actuado como venganza por una supuesta relación compartida con un hombre.
Cuando logró escapar al balcón, aprovechando un descuido tras el consumo de sustancias por parte de la agresora, no dudó en pedir auxilio aunque eso le costara una amenaza directa de muerte.
Traslado al hospital y graves lesiones
La víctima fue trasladada al hospital, donde se le realizaron pruebas médicas. Los informes constataron quemaduras en el aparato reproductor y otras lesiones compatibles con una agresión prolongada.
Prisión provisional para la agresora
Tras prestar declaración y quedar todo en manos del juzgado de guardia, se dictó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para la presunta autora de los hechos. La investigación sigue abierta y será ahora la justicia quien determine el alcance completo de esta estremecedora agresión.